31 de diciembre de 2020
La llegada de la vacuna contra el coronavirus coincidió con el aumento exponencial de los contagios en el país, especialmente en la Ciudad y en la Provincia de Buenos Aires. Los últimos reportes alertaron una duplicación de la cantidad de infectados y, por esta razón, el presidente Alberto Fernández se reunió en la Quinta de Olivos con el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, para evaluar cómo proceder.

Si bien la reunión estaba pautada en un principio para las 18 horas, se adelantó y comenzó cerca de las 16 horas, aunque desde Presidencia indicaron que el encuentro duró alrededor de 25 minutos. Evaluaron el aumento de casos que se vienen produciendo en los últimos días, coincidieron en alertar a la población con el fin de que "extremen los cuidados", acordaron reunirse todas las semanas para seguir de cerca la situación sanitaria y, por el momento, establecieron que no habrá medidas restrictivas.
La preocupación de los tres gobiernos está relacionada con la posibilidad de una segunda ola de contagios como ya sucedió en Estados Unidos y Europa, donde el número de infectados creció exponencialmente y las autoridades políticas y sanitarias tuvieron que aplicar nuevas medidas restrictivas.
"Hay un relajamiento y la idea es ir monitoreando. No estamos para cerrar nada por ahora. Sí queremos enviar una fuerte advertencia por el relajamiento general", indicaron desde Casa Rosada. En tanto añadieron: "Entendemos que fue y es un año muy duro. Apelamos a que se cuiden sin esas restricciones. En la provincia de Buenos Aires, donde los casos se vienen duplicando bastante rápido, muchos municipios volvieron a suspender las actividades públicas, y encuentros con gente, y más".

En el marco de la esperanza que inyectó la llegada al país de las primeras dosis de la vacuna rusa Sputnik V, en paralelo con la confirmación de esta mañana en el Reino Unido para la Oxford-AstraZeneca (con producción en Argentina), las alarmas volvieron a encenderse en el Gobierno Nacional ante las advertencias de los infectólogos que forman parte del equipo asesor; como así también del Ministerio de Salud.
De acuerdo con el último reporte difundido este martes pasado por la cartera de Salud, otras 151 personas murieron y 11.650 dieron positivo en la enfermedad. En tanto, un 46,46% (5.413 personas) de los infectados de ayer corresponden a la Ciudad y a la Provincia de Buenos Aires; mientras que, por jurisdicción, 4417 bonaerenses y 996 porteños, cifras que duplican a las de comienzos del mes.
Por su parte, el ministro de Salud, Ginés González García había adelantado la semana anterior: "Estoy tremendamente preocupado. Veníamos muy bien y ahora estamos ahí cerquita de cambiar la dirección de la curva. Si uno mira el comportamiento colectivo, social, la verdad que la mayoría en los últimos días parece una estampida. A la segunda ola la estamos llamando a que venga".