31 de diciembre de 2020
Ninguna persona era consciente de que el escenario estaba preparado para albergar una jornada sin precedentes. Solo el destino tenía conocimiento de lo que estaba por suceder y que determinaría un antes y un después en el básquet. Becky Hammon, técnica asistente de los San Antonio Spurs, se convirtió en la primera mujer en dirigir a un equipo de la NBA como entrenadora principal en el marco de un partido de la temporada regular. Pese a que el encuentro culminó con derrota para el elenco de Texas, que cayó 107-121 sobre Los Angeles Lakers, el hecho ingresó en los libros de historia.
La nacida en Rapid City, una ciudad ubicada en el condado de Pennington en el estado de Dakota del Sur, tomó las riendas de los Spurs en el ocaso del segundo cuarto después de que el técnico Gregg Popovich fuera expulsado por sus protestas contras los árbitros. “Obviamente es algo muy grande. Es un momento importante. Popovich me señaló a mí y eso fue todo. Honestamente, en ese momento solo intentaba ganar el partido. Digo esto mucho, pero trato de no pensar mucho en el panorama general o en el enorme aspecto de esto porque puede ser abrumador”, expresó.

En consonancia, la ex jugadora ratificó que su atención se centraba en intentar ganar el choque correspondiente a la Conferencia Oeste: “Es mi trabajo salir ahí y estar concentrada para estos jugadores y asegurarme de que les estoy ayudando”. Además, reveló que aún no dimensionó la trascendencia del hito que consiguió. “Realmente no he tenido tiempo para reflexionar. No he mirado mi teléfono así que no tengo ni idea de lo que ha pasado más allá del AT&T Center”, advirtió en la conferencia de prensa posterior al duelo.
El logro de Hammon suscitó los elogios de LeBron James, figura del conjunto angelino y una de las máximas estrellas del certamen estadounidense. “Ella tuvo hoy que hacerse cargo, mostrar su trabajo, mostrar su talento y mostrar su amor por este deporte. Es muy apasionada por este deporte. Felicidades a ella y felicidades a nuestra liga”, manifestó el alero, quien disputó 35 minutos en el enfrentamiento y completó 26 puntos, ocho asistencias y cinco rebotes. El oriundo de Ohio también alcanzó los 1.000 partidos consecutivos anotando, al menos, 10 puntos.

Becky, que durante su carrera como basquetbolista se desempeñó en la WNBA con New York Liberty y San Antonio Stars y también en el ámbito europeo con equipos como Trentino de Italia y CSKA Moscú, ya había dirigido algunos amistosos de los Spurs. Aunque fue la primera oportunidad en la que comandó al equipo en un cotejo oficial del campeonato de las estrellas, explicó que los jugadores lo tomaron como algo normal debido a que “están acostumbrados” a escucharla gritar y dar indicaciones de jugadas.
En 2014, Hammon se retiró de la actividad profesional y, desde entonces, se convirtió en entrenadora asistente de los Spurs. Por lo tanto, se había transformado en la primera mujer en integrar un cuerpo técnico de una franquicia de la NBA. “Esto fue una situación de aprendizaje para todos nosotros, pero me gustaría haber terminado el partido con una victoria para nuestros jugadores”, sentenció.