2 de enero de 2021
La Bombonera se erigió como el escenario de un compromiso de relevancia para el fútbol argentino y, en especial, para la Copa Diego Maradona, que comienza a vislumbrar su ocaso en el horizonte. Luego de 438 días, Boca y River volvieron a encontrarse y empataron 2-2 en el marco de la cuarta fecha del Grupo A de la Zona Campeonato del certamen local. Aunque los dos equipos preservaron a algunos futbolistas, ya que la próxima semana comenzarán sus respectivas aventuras en las semifinales de la Copa Libertadores, protagonizaron un partido vibrante. De esta manera, el equipo dirigido por Miguel Ángel Russo y el conjunto comandado por Marcelo Gallardo continúan compartiendo la cima de su grupo.
El compromiso comenzó con una tendencia favorable para el elenco de Núñez, que impuso las condiciones del juego desde los compases iniciales del partido. La libertad de Enzo Pérez en el eje de la zona medular, complementado con los constantes desmarques de Nicolás De La Cruz y Jorge Carrascal, le permitieron al visitante ejercer un dominio geográfico y distribuir el balón con precisión en el campo contrario. La estrategia ofensiva fue combinada con un plan sin balón que consistió en llevar a cabo una presión elevada para impedir las salidas terrestres del dueño de casa.
El Millonario gozó de una supremacía en el desarrollo del juego durante los primeros minutos y coqueteó con la inauguración del resultado tras haber forzado un error en el comienzo de la construcción del juego de Boca. Cuando transcurrían los dos minutos, Gonzalo Montiel le extirpó la pelota a Emmanuel Mas y, de inmediato, filtró un pase que propició la diagonal de Rafael Santos Borré, que se escapó por el interior derecho del área y ensayó un remate que fue bloqueado por Esteban Andrada, quien evitó la prematura caída de su valla.
En este escenario, el Xeneize fue víctima de un asedio en los primeros pasajes del compromiso y tuvo reiterados inconvenientes para recuperar la pelota con velocidad. La intensa presión de River ocasionó que Boca, en reiteradas oportunidades, claudicara iniciar el juego por el primer piso de la cancha y depositara sus esperanzas para huir del escape en envíos aéreos en dirección de Ramón Ábila, que se sumergió en una disputa con Robert Rojas y Paulo Díaz. De esta manera, Edwin Cardona y Sebastián Villa, quienes se desempeñaron por los extremos del campo, carecieron de participación en el amanecer del duelo.
Pese a que Franco Armani se había erigido como un espectador en el comienzo del cotejo, Boca exhibió su efectividad en el área opuesta y consiguió la apertura del marcador en su primera aproximación de peligro. A los 10’, el local efectuó en corto un tiro libre en su propio terreno y, después de una sucesión de pases, Mas fue el receptor de la pelota en el sector izquierdo del ataque, avanzó con el balón dominado, observó el panorama y lanzó un envío aéreo al segundo palo que se transformó en una asistencia para Wanchope Ábila, que se filtró a la espalda de Díaz y se arrojó al césped para conectar y establecer el 1-0.
El tanto del delantero no modificó el panorama del enfrentamiento. De hecho, River continuó con su mismo plan de juego, intensificó su dominio con la pelota y generó una nueva ocasión que pudo haberle permitido restablecer la igualdad. A los 17’, Pérez capturó un rebote en la puerta del área tras un córner desde la izquierda y sacó un remate que se estrelló contra el poste derecho. Más tarde, a los 22’, Boca, que siguió replegado a la esperada de protagonizar una réplica, respondió con un contragolpe que contó con las intervenciones de Cardona, Ábila y Zárate y culminó con un disparo de Nicolás Capaldo desde la medialuna que no pudo superar la resistencia de Armani.
La ambición por conseguir el empate generó que River intensificara sus expediciones ofensivas, donde los laterales Montiel y Javier Pinola tuvieron mayor injerencia y obligaron los retrocesos defensivos de Villa y Cardona. Además, Gallardo determinó los ingresos de Ignacio Fernández y Matías Suárez, en reemplazo de Bruno Zuculini y Lucas Beltrán, respectivamente, para el inicio de la segunda etapa. En contrapartida, Boca fortaleció su trabajo defensivo y colocó a su última línea a instancias de la posición de Andrada con la ilusión de mantener la diferencia en el resultado.
Aunque su postura defensiva se agudizó durante la segunda parte, Boca creó una oportunidad para extender la diferencia en el marcador. A los 9’, Cardona habilitó a Ábila, quien se dirigió en soledad hacia el arco con la posibilidad de cederle la definición de la acción a un solitario Zárate, pero optó por la maniobra individual y fue interceptado por Armani a centímetros del área. Solo unos instantes después, los dos atacantes fueron sustituidos por Carlos Tevez y Franco Soldano y fueron partícipes de una acalorada discusión en el banco de los suplentes que fue captada por las cámaras de televisión.
El panorama de Boca comenzó a oscurecerse a los 13’, cuando Jorman Campuzano golpeó a Suárez a instancias de la mitad de la cancha y el árbitro del encuentro, Fernando Rapallini, lo expulsó por segunda amarilla. El mediocampista colombiano había sido amonestado en el transcurso de la primera parte por propiciarle un codazo a Montiel en una zona cercana al rostro. De esta manera, Russo optó por la entrada de Leonardo Jara en sustitución de Cardona para ocupar el lugar vacante en la medular e indicó que Soldano se desempeñara como volante derecho. Por lo tanto, el ex Unión de Santa Fe y Olympiacos de Grecia tuvo que cumplir una función similar a la que desarrolló en una serie de Superclásicos bajo la dirección técnica de Gustavo Alfaro.
En superioridad numérica, River halló espacios para profundizar en la zona ofensiva, obligó a Boca a defender dentro de su área y evitó sus contragolpes. En este escenario, cuando transcurrían los 29’, Montiel se adueñó de un balón sin dueño en el carril derecho del ataque, alzó la cabeza y envió un centro al corazón del área que cayó en el recién ingresado Federico Girotti, quien se anticipó a Carlos Zambrano y, aunque fue desestabilizado por el zaguero peruano, cabeceó de rodillas, venció la oposición de Andrada y firmó el 1-1. El juvenil había entrado solo siete minutos antes en reemplazo de Carrascal.
El gol del empate incrementó las esperanzas de River, que generó mayor daño al lanzar envíos aéreos desde los dos extremos de la cancha para abastecer a sus delanteros. Mientras Boca permanecía replegado y acusaba el impacto del tanto de Girotti, el conjunto de Gallardo no claudicó sus intentos, mantuvo la misma mentalidad ofensiva y obtuvo una recompensa. A los 32’, Nacho Fernández echó un centro desde el perímetro izquierdo del área y, tras un rebote que impidió la aparición de Suárez, el propio volante volvió a probar con un envío aéreo desde la misma posición y pudo ubicar a Borré, que se elevó en el área chica y con un impacto de cabeza anotó el 2-1.
Pese a haber revertido la historia, River padeció un imponderable que modificó sus planes. A los 35’, Pérez cometió una infracción en perjuicio de Capaldo y, en consecuencia, Rapallini no vaciló: le mostró la segunda amarilla al mediocampista y luego sacó la tarjeta roja. Nuevamente en igualdad numérica, Boca recuperó los espacios para responder con transiciones veloces de defensa a ataque y logró igualar el resultado en el epílogo del partido. A los 41’, Tevez recibió un pase de Soldano en una zona frontal del ataque, se quitó de encima el marcaje de Rojas y ensayó un pase en la dirección contraria a la que se dirigía y permitió la entrada por sorpresa de Villa, que aceleró por el interior derecho del área y definió por encima de la resistencia de Armani para decretar el 2-2.
Los últimos arrebatos ofensivos de River, que buscó la victoria por la vía aérea, resultaron infructíferos y fueron detenidos por la defensa local. De esta manera, el resultado no volvió a alterarse y los equipos consiguieron un empate que les permite arribar a ambos a la última jornada de la actual etapa de la Copa Diego Maradona en la cima del Grupo A de la Zona Campeonato, donde Boca tiene mejor diferencia de goles (+4 contra +3). En la siguiente fecha, el Xeneize visitará a Argentinos Juniors y el Millonario recibirá a Independiente. Sin embargo, antes afrontarán la ida de la Libertadores frente a Santos y Palmeiras, respectivamente.
Formaciones
Boca: Esteban Andrada; Julio Buffarini, Carlos Zambrano, Carlos Izquierdoz, Emmanuel Mas; Jorman Campuzano, Nicolás Capaldo; Sebastián Villa, Mauro Zárate (ST 11’ Carlos Tevez), Edwin Cardona (ST 17’ Leonardo Jara); Ramón Ábila (ST 11’ Franco Soldano). DT: Miguel Ángel Russo.
River: Franco Armani; Gonzalo Montiel, Robert Rojas, Javier Pinola (ST 22’ Cristian Ferreira), Paulo Díaz; Nicolás De La Cruz (ST 26’ Leonardo Ponzio), Enzo Pérez, Bruno Zuculini (ST Ignacio Fernández); Lucas Beltrán (ST Matías Suárez), Rafael Santos Borré y Jorge Carrascal (ST 22’ Federico Girotti). DT: Marcelo Gallardo.
Goles: PT 10’ Ramón Ábila (BOC). ST 29’ Federico Girotti (RIV), 32’ Rafael Santos Borré (RIV) y 41’ Sebastián Villa (BOC).
Amonestados: PT 13’ Julio Buffarini (BOC), 29’ Jorman Campuzano (BOC) y 47’ Jorge Carrascal (RIV). ST 13’ Jorman Campuzano (BOC), 17’ y 35’ Enzo Pérez (RIV), 30’ Gonzalo Montiel (RIV), 48’ Carlos Tevez (BOC) y 49’ Sebastián Villa (BOC).
Incidencias: ST 13’ Jorman Campuzano fue expulsado por doble amonestación (BOC) y 35’ Enzo Pérez fue expulsado por doble amonestación (RIV).
Estadio: Alberto J. Armando (Bombonera).
Árbitro: Fernando Rapallini.