14 de enero de 2021
Los organizadores ultiman detalles para el comienzo del Abierto de Australia y la expectativa se incrementa entre los fanáticos a medida que se reduce la cuenta regresiva. En este escenario, una noticia alertó a las autoridades del certamen, ya que se convirtió en una incógnita la presencia de una de las estrellas del circuito de tenis masculino. En las últimas horas, se confirmó que Andy Murray dio positivo en el test de coronavirus y, en consecuencia, está en duda para disputar el campeonato, que consiste en el primer Grand Slam de la temporada.
Según informan diferentes medios locales, el británico se encuentra aislado en su domicilio particular y no podrá abordar uno de los 18 vuelos chárter con destino a Australia que fueron habilitados por los directivos del torneo. El ex número uno del mundo, que hasta el momento se encuentra bien de salud, aún no claudica su intención de jugar la competencia y mantiene la esperanza de recuperarse a tiempo para integrar el cuadro principal. Por lo tanto, planea arribar más tarde lo previsto y formar parte del Australia Open, que comenzará el próximo 8 de febrero.

Ahora, el deportista y los componentes de su equipo intentan llegar a una solución razonable con el director de la competición, Craig Tiley. Esto se debe a que se espera que los jugadores empiecen a arribar al país oceánico durante las próximas 24 horas para que cuenten con el tiempo suficiente para completar un período de dos semanas de cuarentena. En este plazo, los tenistas solo pueden abandonar su dormitorio por un máximo de cinco horas al día. Mientras que, en caso de viajar con sus familiares, estos no tendrán permitido salir de su cuarto.

El certamen, que concluirá el 21 de febrero, diseñó un protocolo sanitario para prevenir un brote de contagios por la pandemia del coronavirus. Una de las medidas consiste en que un resultado positivo por COVID-19 antes de volar hacia Australia implicaría que el tenista afectado sea marginado del torneo. Además, se instalarían alarmas en las salidas de emergencias de los recintos de los jugadores para impedir que ninguno se escape sin autorización. También se determinaron multas económicas, que rondarían los 13.000 euros, para los que quiebren el aislamiento dispuesto.
Murray, que en la actualidad se encuentra en el 123° lugar del escalafón internacional, fue finalista del Abierto de Australia en cinco oportunidades, pero jamás consiguió conquistar el trofeo. En 2010, perdió ante el suizo Roger Federer, mientras que, en 2011, 2013, 2015 y 2016 fue derrotado por el serbio Novak Djokovic. El escocés, de 33 años, intenta hallar su mejor versión posible después de haber superado reiteradas lesiones en la cadera durante los últimos años. En 2020, solo logró tres victorias: dos en el Masters 1.000 de Cincinnati y una en el US Open.