14 de enero de 2021
El ministro de Educación aseguró que el proceso de la aplicación de las dosis contra el coronavirus a los docentes comenzará en el mes de febrero próximo, y que uno de los desafíos que tienen por delante es que “la presencialidad vuelva a ser ordenador del sistema educativo”. De esta manera, Nicolás Trotta indicó que la aplicación de la vacuna “no es condición indispensable para la presencialidad”, y que la prioridad de su área será que los alumnos vuelvan a las aulas durante la pandemia. Desde Educación van a sugerirle a las provincias que comiencen con el ciclo de este año con clases presenciales, aunque esa decisión estará a cargo de cada gobernador. Asimismo, previo a tomar una determinación, las jurisdicciones estudiarán su escenario sanitario y el nivel de infectados en la región.

Por su parte, el secretario gremial de Ctera y adjunto de UTE, Eduardo López, puso en duda el inicio del ciclo lectivo presencial en la Ciudad de Buenos Aires. López dijo que “no se sabe si van a empezar las clases el 17 de febrero”, y que “todo indica que no”. Manifestó que si se guían por “los indicadores de los semáforos del ministerio de Educación” sobre la pandemia “ni se tendría que estar discutiendo”.
Respecto a la posición de los gremios, Trotta señaló que buscarán “construir consensos” y negó que el año pasado los sindicatos se hayan opuesto a la presencialidad. Aseguró que en el 2020 “en la mitad de las provincias hubo clases presenciales” y ponderó el “enorme compromiso de los maestros”.
Por último, se dijo que el ciclo lectivo con actividad presencial constará de un esquema mixto con la prioridad de que los alumnos estén en las aulas, y con protocolos que permitan una vuelta cuidada y segura a las escuelas. Debido a la preocupación manifiesta por la situación actual en torno al aumento de contagios de coronavirus, se insiste en cumplir con las correctas medidas de prevención para mitigar la propagación del virus.