18 de enero de 2021
Boca cumplió con el objetivo primario que se propuso tras la eliminación en las semifinales de la Copa Libertadores y se consagró campeón de la Copa Diego Maradona después de derrotar por penales a Banfield. A pesar de haber celebrado la obtención de un nuevo título en el estadio Bicentenario de San Juan, las alarmas se encendieron en el elenco de La Ribera a causa de la situación de uno de los integrantes del plantel: Diego González no pudo completar el partido a raíz de un inconveniente físico que padeció en el epílogo del duelo frente al Taladro.
La acción que culminó con la lesión del Pulpo se produjo en uno de los últimos minutos del compromiso. El mediocampista, que arribó a la institución en el pasado mercado de pases tras haber rescindido su contrato con Racing, se arrojó para bloquear un potente remate desde larga distancia de Martín Payero. Aunque logró interceptar el disparo, realizó un movimiento defectuoso cuando cayó sobre el césped y exhibió síntomas de dolor. En consecuencia, no pudo continuar en la cancha en un momento en el que su equipo no podía efectuar más cambios.
De inmediato, la maniobra suscitó preocupación debido a que el volante fue víctima de una rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda en octubre de 2019. No obstante, el problema radicó en el tobillo izquierdo. Luego de participar de los festejos en el campo de juego, donde se lo observó sentado en una silla con una férula en la pierna afectada, el futbolista fue trasladado a una clínica sanjuanina y fue sometido a estudios médicos que descartaron una lesión ósea y que constataron que la zona no tenía una hinchazón aguda.
Mientras se aguarda por el parte médico oficial del Xeneize, el jugador reconoció que en primera instancia pensó que había sufrido una nueva lesión ligamentaria. “Más allá de la lesión, siento alegría porque pudimos conseguir uno de los objetivos que nos propusimos. Si mañana me toca jugar y repetir la jugada, lo volvería a hacer por el club que me abrió las puertas en un momento muy difícil de mi carrera. Si hay que terminar así, lo haremos. No lloré, no hago eso todos los días. En un momento me asusté porque pensé que había sido la rodilla”, afirmó en diálogo con TyC Sports.
En consonancia, el surgido en las Divisiones Inferiores de Lanús brindó detalles sobre los pasos que deberá seguir. "Hicimos una placa y el doctor la vio, pero tenemos que ver cómo sigue en estos días para hacer o no otro estudio. Todavía no podemos dar algo que no se vio tranquilo. Sé que estoy en buenas manos si toca recuperarme y sino descansar unos días y volver a la par de mis compañeros. Tengo muchísimas ganas de hacer una buena pretemporada, hace casi dos años que no tengo una y la estoy esperando con mucha ansiedad”, expresó.
En cuanto a la conquista del certamen local, el ex Rosario Central, Santos Laguna y Xolos de Tijuana destacó la actitud que demostró el plantel. “El equipo supo sobreponerse a las adversidades en un partido muy atípico que tuvimos. Esto es para la gente de Boca que se merecía una nueva alegría, más que para el grupo. La obligación la tenemos siempre que nos ponemos estos colores, eso me lo hicieron sentir desde el primer día. No nos debíamos nada, sí teníamos que cambiar la imagen, pero creo que el equipo estuvo a la altura y fue justo ganador", sentenció.