18 de enero de 2021
El futuro de Lionel Messi adquiere más incógnitas con el transcurso de la temporada. El argentino culmina su contrato con Barcelona el próximo 30 de junio y aún no se vislumbra una resolución en el horizonte. No existen indicios que indiquen el comienzo de una negociación para extender su vínculo y las incertidumbres que predominan en el mapa político de la institución (se aplazaron las elecciones presidenciales) nublan el camino que une al futbolista y al club. En este escenario, diferentes equipos permanecen expectantes sobre la situación del rosarino e, incluso, una potencia europea reconoció que intentará adquirir sus servicios.
En las últimas horas, el director deportivo de Paris Saint Germain, el brasileño Leonardo, reveló que buscarán contratar a la Pulga cuando finalice la actual campaña. "Los grandes jugadores como Lionel Messi siempre estarán en la lista del PSG. Pero por ahora no es el momento de hablar o soñar con esto. Pero estamos sentados en la mesa de todos los que siguen este asunto de cerca. Bueno, en realidad no estamos sentados, pero nuestra silla está reservada en caso de que... Cuatro meses en el fútbol son una eternidad, sobre todo en esta época", aseguró en diálogo con el periódico L’Equipe.

El objetivo primario de PSG consiste en consolidar las bases del proyecto deportivo que inició desde la llegada de su actual propietario, el qatarí Nasser Al Khelaifi. En consecuencia, pretende convencer al ganador de seis Balones de Oro para que se incorpore a su plantel una vez que expire su contrato con el Culé y se encuentre en libertad de acción. Uno de los factores que podría seducir al atacante sería la oportunidad de reencontrarse con Neymar, con quien supo formar una sociedad en el Barsa, y de ser compañero de sus compatriotas Ángel Di María, Mauro Icardi y Leandro Paredes.
Messi fue el protagonista de la novela más relevante del pasado mercado pases. En agosto de 2020, el jugador le envió un burofax a la entidad de Cataluña para manifestar su intención de marcharse a través de la ejecución de la cláusula unilateral de su vínculo. En aquella oportunidad, el conjunto parisino, al igual que Manchester City, fue uno de los principales interesados en abrirle las puertas de entrada. Luego de semanas de negociaciones y conflictos con la cúpula directiva del Blaugrana, el futbolista dio marcha atrás y decidió continuar en el equipo para evitar un conflicto judicial con el club donde se formó.

Además, el mánager del multicampeón de la Ligue 1 destacó que desean retener a Neymar y Kylian Mbappé, las dos máximas figuras del plantel. "Espero que estén convencidos de que el Paris Saint Germain es un buen lugar en este momento para un futbolista ambicioso y de muy alto nivel. Solo tenemos que encontrar un acuerdo entre sus deseos, sus exigencias, nuestras expectativas y nuestros medios. No tenemos que rogarles: ‘Por favor, quedaros’. Aquellos que realmente quieran quedarse, se quedarán. Hablamos con regularidad y tengo buenas sensaciones con estos dos temas”, afirmó.
Por último, Leonardo valoró el arribo de Mauricio Pochettino, quien en las últimas semanas reemplazó en el cargo de entrenador al alemán Thomas Tuchel. Aunque ya se coronó campeón de la Supercopa de Francia tras derrotar a Olympique de Marsella, la meta primaria que tendrá el técnico argentino será intentar conquistar la Champions League, donde PSG chocará con Barcelona en los octavos de final. “El PSG debe tener su identidad. No sucede en unas pocas semanas sino en varios años. Y creo que Pochettino puede permitirnos afinar eso de manera constante y en conexión con el ADN del club”, sentenció el dirigente.
Pese al interés público de PSG, Messi aún analiza las diferentes posibilidades para definir cuál será el próximo paso de su carrera. Mientras tanto, asimila el dolor que le ocasionó la derrota en la final de la Supercopa de España, donde Barcelona cayó 3-2 ante Athletic Bilbao en el tiempo suplementario del partido que se llevó a cabo en Sevilla. El capitán del cuadro que dirige el holandés Ronald Koeman fue la cara de la frustración que experimentó su equipo y fue expulsado en el ocaso del compromiso por golpear desde atrás con un manotazo en la cabeza a Asier Villalibre. De este modo, recibió la primera tarjeta roja en sus 753 presentaciones con el conjunto catalán.