26 de enero de 2021
Porto debió trabajar más de lo previsto para superar por la mínima diferencia a Farense, que marcha en la penúltima posición, en el marco de la 15° fecha de la Primeira Liga. El triunfo le permite al equipo continuar al acecho de Sporting de Lisboa, que lo aventaja por un punto en la cima y tiene un partido menos. Sin embargo, la alegría por la victoria fue marginada por un acontecimiento que se produjo al final del compromiso: una pelea entre dos futbolistas del elenco comandado por Sergio Conceição que se convirtió en un escándalo nacional.
El suceso, que se viralizó en las redes sociales en cuestión de minutos, tuvo como uno de los protagonistas a un jugador con experiencia internacional: Pepe, que se desempeñó durante una década en Real Madrid y también pasó por Marítimo y Besiktas. El otro responsable de la disputa fue Mamadou Loum N’Diaye, quien comparte una similitud con el defensor: ambos se incorporaron a la institución portuguesa en enero de 2019 y, desde entonces, se convirtieron en piezas claves en la estructura táctica del elenco.
Las imágenes que generaron el repudio de los simpatizantes de los Dragones tuvieron lugar una vez que culminó el encuentro. El senegalés se aproximó de manera natural hacia el lugar donde se hallaba el marcador central para saludarlo y felicitarlo por la obtención de los tres puntos. No obstante, ocurrió lo inesperado: las cámaras de televisión captaron un intercambio de palabras entre los dos futbolistas y, de inmediato, el zaguero portugués empujó al mediocampista poniéndole los puños en el pecho mientras le gritaba con furia.
En consecuencia, el árbitro del duelo, Manuel Mota, se dirigió al sector de la cancha donde se desarrollaba la pelea e intentó separar al volante y al defensor. Unos instantes más tarde, hicieron lo propio otros integrantes del plantel de Porto, como el arquero argentino, Agustín Marchesín, el central portugués, Diogo Leite, y el delantero maliense, Moussa Marega. Pepe, que tuvo diferentes episodios polémicos a lo largo de su carrera, se marchó directo a los vestuarios. Mientras que Loum permaneció en el campo con el resto de sus compañeros.

Luego del cotejo, el africano publicó un mensaje en su cuenta de Instagram para expresar su arrepentimiento por lo sucedido. “Me gustaría pedir disculpas a todos los aficionados del FC Porto por el desafortunado incidente ocurrido esta noche. Esto nunca debió de haber pasado. Pepe es un hermano mayor y aprendí mucho de él. A veces, el deseo de ganar en un juego hace que sucedan cosas desafortunadas de un lado o del otro. Siempre he sido un modelo de disciplina y devoción en el club y pretendo que siga así”, manifestó, junto a una foto con la ex figura del Merengue.
Por su parte, el entrenador Conceição intentó minimizar la trascendencia del cruce entre Pepe y Loum. “No hay nada que explicar, son cosas normales en el fútbol. Ocurre cuando jugadores de un mismo equipo tienen una opinión diferente. Fue ese momento de desacuerdo. Además, estamos hablando de un equipo con carácter y personalidad y esto es demostrativo. Todo está resuelto”, aseguró el técnico en una breve entrevista tras el partido.