9 de febrero de 2021
Las diferentes pistas que forman parte del circuito profesional de tenis dejaron de ser escenarios de disfrute para Gael Monfils. El calvario que atraviesa el francés sumó un nuevo capítulo en el inicio del Abierto de Australia. Luego de tres horas y media de partido, perdió frente al finlandés Emil Ruusuvuori en cinco sets por 3-6, 4-6, 7-5, 3-6 y 6-3 en el marco de la ronda inaugural del cuadro principal del certamen y se despidió de manera prematura del primer Grand Slam que se lleva a cabo en cada temporada.
En la conferencia de prensa posterior al duelo, el número 11 del mundo no contuvo la emoción al describir su actualidad: “Estoy tratando de encontrar confianza. Es difícil. Lo importante es encontrar ese pequeño truco que te hará ganar. Sí, quiero ganar. Estoy tratando de reconstruirme para poder ganar. Entreno, trato de crecer, pero es difícil sin confianza. Dirán que volví a perder, pero para mí es la primera derrota del año. Cada vez que llegó aquí (ante los periodistas), me siento juzgado. Ya estoy en el suelo, pido un poco de clemencia”.

El nacido en París, de 34 años, aún no logra reencontrarse con la victoria y suplicó una cuota de paciencia mientras intenta recuperar las sensaciones positivas. La caída frente a Ruusuvuori, que se encuentra en la 86° posición del ranking de la ATP, significó la séptima derrota consecutiva para el ex número seis del escalafón internacional desde febrero de 2020. El quiebre en su carrera lo determinó la diseminación de la pandemia del coronavirus, ya que con anterioridad al brote de la enfermedad había conseguido dos títulos y una semifinal el año pasado.
En consonancia, el ganador de una decena de trofeos ATP profundizó las consecuencias anímicas que le ocasiona no poder desplegar su juego. “Juego mal, no puedo sacar, no puedo hacer un golpe de derecha, cometo errores. Soy honesto en decirles que no tengo confianza. No me siento bien, se nota. No necesito decir más, eso demuestra que creo. No me siento bien porque no puedo hacer lo que quiero. No tengo confianza. Eso es lo que me hace sentir mal. Es visible, es frustrante. Lucho, trato de probar cosas, pero no puedo hacerlo en absoluto”, remarcó entre lágrimas.

El último triunfo que consiguió Monfils tuvo lugar en febrero de 2020 en los cuartos de final del ATP 500 de Dubái. En aquella oportunidad, derrotó a su compatriota Richard Gasquet por doble 6-3, pero luego perdería en las semifinales frente al serbio Novak Djokovic. En septiembre pasado, cuando se reanudó la actividad oficial, comenzó su período adverso y cayó contra Dominik Koepfer (Masters 1000 Roma), Yannick Hanfmann (ATP 500 Hamburgo), Alexander Bublik (Roland Garros), Pablo Carreño Busta (ATP 500 Vienna) y Matteo Berrettini (ATP Cup).
Por último, el deportista galo solicitó que comprendan su situación y las causas de su bajo rendimiento. “Lo que veo es que empecé la temporada sin mucha confianza. Rápidamente sentí en el entrenamiento que era difícil. No puedo jugar bien. Simplemente no estoy bien. Sigo entrenando, sigo creyendo y espero ganar un partido, luego dos, luego volverá la confianza. Pero aquí es complicado. Me gustaría salir. Pido un poco de clemencia. Me gustaría levantarme y decirte que esta pesadilla se acabó, pero aquí estoy... ¿Por cuánto tiempo?”, sentenció.