12 de febrero de 2021
La diseminación de la pandemia del coronavirus aún mantiene en vilo a la población mundial y, en consonancia, genera modificaciones en las diferentes competiciones deportivas. En el Abierto de Australia volvieron a encenderse las alarmas a causa de la propagación de la enfermedad y se produjo una escena inusual como consecuencia de una resolución impuesta por las autoridades nacionales: el público fue obligado a retirarse del estadio en medio del partido que tenía como protagonista al número uno del mundo, el serbio Novak Djokovic.
El Gobierno del estado de Victoria, que se convirtió en la región australiana más afectada por el COVID-19, anunció este viernes un confinamiento de cinco días por un rebrote de casos. La nueva normativa ocasiona que los duelos del primer Grand Slam de la temporada deban desarrollarse a puertas cerradas a partir del sábado, pero lo curioso fue que la medida ingresó en vigencia cuando Nole se enfrentaba con el estadounidense Taylor Fritz (27°). Por lo tanto, los simpatizantes tuvieron que abandonar las tribunas del Rod Laver Arena para que pudiera continuar el juego.

De esta manera, el encuentro se postergó por alrededor de 20 minutos durante el transcurso del cuarto set hasta que las gradas quedaron vacías y las personas se marcharon de las instalaciones del Melbourne Park. Una vez que se reanudó la acción, Djokovic logró reponerse de una lesión abdominal, que lo obligó a solicitar la atención médica durante el compromiso, y se impuso por 7-6 (1), 6-4, 3-6, 4-6 y 6-2 en el marco de la tercera ronda. Ahora, el nacido en Belgrado se enfrentará en los octavos de final con el canadiense Milos Raonic (14°).
El resumen de la victoria de Djokovic
"Informamos a quienes tengan entradas, a los jugadores y al personal que a partir de la medianoche del sábado (hora australiana) no habrá ningún espectador en el lugar del Abierto de Australia durante los próximos cinco días", habían advertido los directivos del certamen a través de un comunicado. Mientras que el primer ministro de Victoria, Daniel Andrews, explicó que el aislamiento era necesario tras la aparición de una variante británica “hiperinfecciosa” del coronavirus que derivó en la detección de 13 casos positivos.
“Grandes y pequeños eventos deportivos profesionales funcionarán únicamente como un lugar de trabajo normal, pero no tendrán la función de un torneo de entretenimiento porque no habrá público. El trabajo, además, se reducirá al mínimo con la intención de mantener un ambiente seguro”, añadió el funcionario. Además, el jefe de Tennis Australia, Craig Tiley, confirmó que los jugadores se desempeñarán en una burbuja sanitaria. "Sólo se permitirá estar en el lugar a los jugadores y sus equipos, así como a los miembros del personal que no puedan teletrabajar", manifestó.
"Es una lástima que el público no haya podido quedarse en la cancha hasta el final", expresó Djokovic luego de sellar el triunfo. Por otro lado, el líder del escalafón internacional se refirió al inconveniente físico que padece y que siembra incógnitas sobre su presencia en la siguiente instancia. "Es un desgarro, así que no sé si podré recuperarme en dos días. Hacia el final del partido empecé a sentirme mejor, intenté aguantar y guardar esperanzas. Es definitivamente una de las victorias más especiales de mi vida", sentenció.