12 de febrero de 2021
El pasado miércoles, en Casa Rosada, el presidente Alberto Fernández recibió a los dirigentes de la Mesa de Enlace y se comprometió a no subir las retenciones ni a intervenir en los mercados a través de los cupos a las exportaciones. En la jornada de hoy habrá un nuevo encuentro en donde se debatirá sobre el tema inflacionario.
Para el mediodía se espera una reunión entre los integrantes de la Mesa Nacional de Trigo, en la ciudad cordobesa de Leones. También estará presente el ministro de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, Luis Basterra, e integrantes de la dirigencia del campo, junto a autoridades provinciales, municipales y otros sectores que integran la cadena triguera.

La Mesa de Enlace junto al Gobierno se comprometieron a llevar adelante distintas reuniones para estudiar la composición del precio de los alimentos en las cadenas de comercialización, en donde los dirigentes le ratificaron al presidente que es baja la incidencia del sector primario en los valores en góndola de los alimentos, donde sí hay una importante gravitación del costo argentino y los impuestos.
De acuerdo con uno de los últimos informes elaborados por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) se indica que desde que el trigo sale del campo hasta el pan que se vende, el precio se multiplica por siete veces. En el precio final del pan, el trigo representa el 12%, el molino el 6%, la panadería el 57% y los impuestos el 25%. Al estudiar el precio del pan según lo que lo compone, se detectó que el 60% son costos, 25% impuestos y 15% ganancias. De esos impuestos, el 78% son nacionales, 19% provinciales y 3% municipales.

Cabe mencionar que tras el acuerdo con los exportadores y supermercados para comercializar diferentes cortes de carne vacuna a precio accesible, el Gobierno también busca negociar con otras cadenas de valor como lo son el trigo y el maíz. Desde la Secretaría de Comercio Interior, que encabeza Paula Español, sostienen que la idea es que se exporte cada vez más sin que eso se haga a costa de una presión sobre los precios domésticos.