14 de febrero de 2021
Qué tan a menudo te pasa que no soportas determinados ruidos. Qué tan profundas son las reacciones que te generan esos sonidos . Tal vez lo que estés experimentando no solo se trate de un mal día y el tuyo sea un caso de Misofonia o síndrome de sensibilidad selectiva al sonido.
Es un trastorno mental que describe a las personas que odian ciertos ruidos. Estrés, ira, irritación, ansiedad y, en casos extremos, rabia, son en términos generales algunos de los síntomas de este padecimiento.
Los desencadenantes comunes incluyen desde ruidos de comer, chasquidos de labios, o el sonido de una tiza al escribir en una pizarra, hasta el sonido de respiraciones profundas. Y lo que es peor, los sentimientos de agresividad tienden a ser mayores cuando provienen de personas por las que se tienen mayores lazos emocionales, como los miembros de la familia.
Las consecuencias para quienes sufren este trastorno pueden llegar a hacer que se eviten tener relaciones sociales y tender al aislamiento, ya que pueden llegar a mostrarse desagradables y muy susceptibles de cara a los demás.
No fue hasta el 2013 cuando psiquiatras holandeses expusieron los criterios de diagnóstico para este síndrome para que se clasificara como un trastorno psiquiátrico independiente. En American Psychiatric Association no ha sido clasificada de aún.
A nivel mundial existe un mapa en el que se puede contactar con personas que sufren este trastorno para apoyarse los unos a los otros.
Existen 11 niveles en la escala de activación de la misofonia y un diagnóstico que se hace en base a la evaluación de los sentimientos experimentados por el sujeto cuando se expone a sonidos específicos. Aún no sé conoce qué causa la condición pero los expertos parecen estar de acuerdo con que la misofonia no se trata tanto de los propios sonidos como de su contexto porque puede ocurrir que un mismo sonido interpelé a la persona dependiendo de las circunstancias.
¿Cómo se origina?
Según lo que se ha investigado hasta el momento, la aversión por ciertos sonidos provoca una incomodidad fisiológica real en estas personas y reaccionan a estos estímulos emocionales sudando más entre otras respuestas que tiene el cuerpo ante estos ruidos. Y se cree que los pacientes en algún momento hicieron una asociación negativa con ciertos sonidos, lo que produce cuando los escuchan en una reacción impulsiva a ellos.
La misofonia podría estar relacionado con daños en la corteza prefrontal medial aunque no está comprobado y hasta hoy no se tiene una cura aunque puede ayudar la terapia de reentrenamiento en tinnitus que aumenta la tolerancia a determinados ruidos, haciendo que desaparezcan los sentimientos desagradables.