15 de febrero de 2021

. Conmoción en el fútbol argentino: murió Leopoldo Jacinto Luque por coronavirus


El fútbol argentino vuelve a conmocionarse por la pérdida de una de sus leyendas. Leopoldo Jacinto Luque, campeón con la Selección Argentina del Mundial de 1978, falleció este lunes, a los 71 años, a causa del coronavirus. El ex delantero, que grabó su huella en el River que comandaba Ángel Labruna durante la década de los 70, luchaba por su vida desde hacía más de un mes, cuando fue internado en la Clínica de Cuyo, en Mendoza, después de haber contraído la enfermedad.





El santafesino, nacido el 3 de mayo de 1949, permaneció en terapia intensiva durante varios días luego de que se agravara su cuadro por COVID-19. “Presentó un empeoramiento de su estado general. Dentro de lo pesimista que es este parte con respecto a los otros anteriores, al menos está estable, permaneciendo en estado con interacción mecánica invasiva con buena respuesta a la misma. El pronóstico continúa siendo reservado”, había informado Andrés Donadi Suriani, director médico de la clínica mendocina, el pasado 16 de enero.





Leopoldo Luque comenzó su carrera en Unión, pero también grabó su huella en River durante la década de los 70.




El ex atacante se formó y comenzó su carrera profesional en Unión de Santa Fe, en 1965. Más tarde, adquirió experiencia en diferentes instituciones del país: Sportivo Guadalupe (1968), Gimnasia de Jujuy (1969), Central Norte de Salta (1970), Atenas de Santo Tomé (1971), Rosario Central (1972) y, una vez más, el Tatengue (1973-1975). Luego, se incorporó al elenco de Núñez y tuvo un debut soñado. EL 21 de septiembre de 1975, en el marco de la primera fecha del Torneo Nacional, se estrenó con un gol en la victoria 2-1 ante Boca en la Bombonera.





La aventura en el Millonario, donde había desembarcado para reemplazar a Carlos Morete tras su transferencia a Las Palmas de España, se extendió hasta 1980 y concluyó con 75 tantos en 176 partidos. Además, fue una de las piezas claves en la conquista del Nacional 1975 y los Metropolitanos de 1977, 1979 y 1980. Además de haber iniciado su camino en River con un grito en el Superclásico frente al Xeneize, también experimentó una jornada imborrable el 22 de febrero de 1976, cuando le anotó cinco goles a San Lorenzo en el triunfo 5-1.





El ex delantero fue una de las piezas claves de la Selección Argentina en la conquista del Mundial de 1978, que se desarrolló en el país.




“Yo no era muy rebotero. Tengo pocos goles de esos de abajo del arco. A mí me tocaba más, y me gustaba más, hacer otro tipo de goles. (Carlos) Bianchi le puso a (Martín) Palermo ‘el optimista del gol’, porque donde se paraba, iba la pelota, y así metió muchos goles de rebote. A mí no me pasaba. La mayoría de mis goles fueron elaborados, un reflejo de mi vida. Todo me costó muchísimo. Recién llegué a River con 26 años, de grande. Toda mi vida fue dura. Mi carrera fue difícil”, había analizado sobre el estilo de juego que exhibió durante su trayectoria.





El rendimiento que demostró en River le abrió las puertas de la Selección Argentina y derivó en que César Luis Menotti lo incluyera en la nómina de convocados para el Mundial de 1978, que se desarrolló en el país. La relevancia de Luque generó que el entrenador lo designara subcapitán del plantel para la Copa del Mundo. Una vez comenzado el certamen, ratificó su injerencia dentro del terreno de juego y marcó cuatro goles en el camino hacia la consagración internacional: uno ante Hungría, otro frente a Francia (en fase de grupos) y dos contra Perú (en la segunda fase).





Luego de su retiro, el santafesino fue entrenador de diferentes equipos, como Unión, Central Córdoba de Santiago del Estero y Belgrano de Córdoba.




Luque, que en total jugó 45 compromisos con la Albiceleste y celebró en 22 ocasiones, brindó los últimos destellos de su talento en el fútbol argentino y en el extranjero: Unión (1981), Deportivo Tampico de México (1981), Racing (1982), Santos de Brasil (1983), Boca Unidos de Corrientes (1983-1984), Chacarita (1984) y Deportivo Maipú (1986). A lo largo de su carrera como jugador, acumuló 337 duelos y 131 goles.





Más tarde, se calzó el buzo de entrenador y comandó a Unión, Central Córdoba de Santiago del Estero y Belgrano de Córdoba hasta que se radicó en Mendoza, donde extendió su etapa en los bancos y estuvo al frente de Deportivo Maipú, Gimnasia, Independiente Rivadavia y Argentino (en tres oportunidades). Luego, se desempeñó en escuelas de fútbol de la mencionada provincia y trabajó como captador de talentos de River.






https://twitter.com/ubaldofillol/status/1361402633571999747





https://twitter.com/RiverPlate/status/1361400464890351621





https://twitter.com/clubaunion/status/1361399371217199104





https://twitter.com/afa/status/1361396329583431688





https://twitter.com/Argentina/status/1361404989869088768

Subscribite para recibir todas nuestras novedades