18 de febrero de 2021
El nuevo rover Perseverance aterrizó en Marte luego de casi 470 millones de kilómetros recorridos con el fin de buscar signos de vida microbiana antigua. Se trata del diseño más sofisticado de la NASA que arribó en la superficie del planeta luego de una travesía que comenzó en Cabo Cañaveral, Florida a fines de julio 2020.

"Llegué bien a Marte. Perseverance llegará a cualquier parte", indicaron desde la cuenta del rover de la NASA. "Touchdown confirmado. La cuenta regresiva a Marte está completa, pero la misión recién comienza", indicó la NASA desde su cuenta de Twitter.
El rover de 6 ruedas, cerca de 3 metros de largo y 1025 kilogramos se convirtió en el quinto de estos vehículos que explora el planeta vecino. Rastreará signos de vida microbiana antigua en Marte, recolectará y almacenará rocas y regolitos marcianos (roca y polvo) para que futuras misiones los traigan a la Tierra.
Sin embargo, para tocar la superficie de Marte y llevar a cabo su trabajo científico, el robot sobrevivió a la desgarradora fase final conocida como Entrada, Descenso y Aterrizaje, algo que los científicos de la NASA denominan como "los siete minutos de terror". "Son los 7 minutos que transcurren entre el momento en que el vehículo entra en la atmósfera a una velocidad de 20 mil km/h y, en solo 7 minutos, un sistema totalmente automático, tiene que hacer que llegue a la superficie de Marte a cero velocidad", había explicado Miguel San Martín, ingeniero argentino, quien tuvo un papel preponderante en el descenso de vehículos robóticos en Marte tal y como el Sojourner, Spirit y Opportunity.
"El terror viene a raíz de que no lo podemos probar en la Tierra. Por eso lo llamamos así, porque si nos olvidamos de un detalle ínfimo, no importa si el 99,9% lo hicimos bien, ese 0,1% en que "le pifiamos" termina en fracaso total. No hay lugar para el error", completó. Sin embargo, el Perseverance atravesó la delgada atmósfera de Marte y logró reducir la velocidad en 7 minutos para lograr el éxito en el descenso, donde desplegó un "paracaídas supersónico".

La sonda llevó a cabo el aterrizaje en un área "peligrosa": se trata del cráter Jezero, el cual se cree que fue el lecho de un lago, y por tanto, sería rico en microorganismos fósiles. Además, carga dos micrófonos que, por primera vez, captarán el sonido de Marte.
Perseverance caracterizará la geología y clima en Marte, y para hacerlo, transporta taladros que perforarán piedras para extraer en unos tubos del tamaño de unos cigarros una treintena de muestras de las cuales se espera poder llevar varias de regreso a la Tierra. En tanto, allanará el camino para la futura exploración humana más allá de la Luna.