22 de febrero de 2021
Barcelona es víctima de su irregularidad y comienza a acumular resultados que le impiden ilusionarse con la posibilidad de conquistar un título antes de la culminación de la temporada. El elenco de Cataluña no pudo obtener un rédito de la derrota de Atlético Madrid, el único líder de La Liga, y empató 1-1 ante Cádiz en condición de local en el marco de la 24° fecha del campeonato español. En consecuencia, continúa a ocho puntos del Colchonero, que aventaja por tres unidades a su escolta Real Madrid y tiene un partido pendiente.
El Blaugrana había inaugurado el resultado a través de Lionel Messi, quien se encargó de establecer la diferencia parcial cuando transcurrían los 32 minutos de la primera etapa. Sin embargo, Clément Lenglet cometió una infracción involuntaria dentro del área en perjuicio de Rubén Sobrino y el árbitro Juan Martínez Munuera sancionó penal en el último minuto del compromiso. Solo unos instantes más tarde, Álex intercambió la ejecución por gol, decretó la igualdad y rescató un punto para el equipo que tuvo entre los titulares a los argentinos Jeremías Ledesma y Marcos Mauro.
Luego del partido, los simpatizantes que se encontraban en las inmediaciones del Camp Nou observaron la salida de algunos de los integrantes del plantel comandado por el holandés Ronald Koeman. Uno de los jugadores captados por las cámaras de los fanáticos fue el defensor francés, a quien se lo vio afligido luego de haber sido el protagonista de una de las acciones más controversiales del duelo. De hecho, el marcador central, surgido en la cantera de Nancy de su país, no logró contener las lágrimas y las imágenes se viralizaron en las redes sociales.

En la conferencia de prensa posterior al cotejo, Koeman hizo referencia a la jugada que desembocó en el penal cometido por el zaguero con pasado en Sevilla. “Tenía que arriesgar e ir por el balón. Para un defensa es importante saber donde está”, aseguró. Y agregó: "Claro que estoy muy decepcionado, más todavía que el martes. Llevábamos una buena trayectoria en el campeonato, teníamos un partido en casa para recortar distancia a los de arriba, no hemos encontrado muchos problemas... Era un partido que el equipo tenía que ganar por su calidad, y no lo hemos hecho”.
Gerard Piqué, quien compartió la zaga con Lenglet, también se pronunció sobre la jugada que tuvo lugar en el epílogo del enfrentamiento. “Es un golpe duro, duele muchísimo, porque después de la derrota del Atlético de Madrid teníamos una oportunidad para meternos ahí. Una jugada así, un penalti en el 90, perder dos puntos, pues es difícil de asimilar, y viniendo de dónde venimos era muy importante para nosotros sumar los tres puntos", manifestó el campeón con España del Mundial de Sudáfrica 2010.