22 de febrero de 2021
Todo es diferente para Walter Fortino desde el sorpresivo regalo que le hicieron sus compañeros de trabajo y que le cambió la vida. Esa caminata de casi 30 kilómetros se cambió por el cómodo andar de una moto que lo lleva y lo trae desde y hacia su trabajo en mucho menos tiempo. Todavía recuerda con emoción el gesto emocionante que tuvieron sus compañeros para con él.

Walter Fortino es cocinero y desde que comenzó a trabajar en el restaurante Don Florencio de San Martín de los Andes hace tres meses, caminaba o iba en bici hasta 28 kilómetros por día. Sus situaciones vieron esta situación y quisieron ayudarlo haciéndole una “vaquita” con las propinas. Ese gesto se convirtió en una moto.
Fortino vive Villa Vega San Martín, vive con su esposa y sus dos hijos. Ninguno de ellos sabía nada de la sorpresa que le preparaban los compañeros del restaurante. El momento del emocionante regalo quedó registrado en un video en el que se ve como el hombre es sorprendido por un regalo sin igual.
Por el conflicto que hay en la ciudad con la empresa de colectivos, Walter como muchos otros gastronómicos que terminan de trabajar tarde, no tienen la posibilidad de viajar. El hijo de uno de los dueños del restaurante lo acercó hasta su casa una noche y ahí vio todos los kilómetros que hacía para llegar hasta su casa.
Walter asegura que sólo piensa en el bienestar de su hijos y que por eso no había pensado en comprarse una moto. Esa respuesta le generó mucho más emoción al joven que decidió proponerle a sus compañeros de trabajo hacer la colecta para comprar la moto. La propina de una semana estuvo destinada a esta compra. Un gesto muy emocionante.
"Ya estamos andando, lo que antes tardaba en llegar a casa en una hora, ahora lo estoy haciendo en 20 minutos. Cambia totalmente la perspectiva", cuenta el cocinero en diálogo con Mundo Poder. El deseo de Fontino es que se pueda solucionar el problema del colectivo que funcionen las frecuencias hasta más entrada la noche.

"Ojalá se pueda solucionar el tema de colectivo porque todavía persiste el problema de que se corta a las 11 y no hay servicios. Los gastronómicos trabajamos hasta tarde", expresó el cocinero al tiempo que le pidió intervención directa al intendente Carlos Saloniti.
Consultado por este medio por la reacción que tuvo para con sus compañeros, Fontino resaltó: "La verdad fue un agradecimiento por sobre todas las cosas. En el momento que me dieron la moto arrancamos el despacho y no tuvimos mucho tiempo más. Al otro día más tranquilos ahí les agradecí mejor, por suerte es un buen grupo de trabajo".
Fontino por estos días disfruta de su nueva vida, la moto cambió para siempre ese largo camino que debía atravesar para llegar hasta su casa. Es un agradecido de sus compañeros y sigue trabajando, ahora un poco más cómodo, para brindarle lo mejor a su familia.