24 de febrero de 2021
Luego de conocerse la condena de Lázaro Báez a doce años de prisión por lavado de dinero, el periodista Jorge Lanata consideró que, actualmente, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner "corre sobre la arena".

"Esto es lo que Cristina no puede revertir. Esta es la carrera que Cristina corre sobre la arena. O queman Comodoro Py, o sacan a los jueces, o esto sigue. Esto es el problema que para los K tiene la Justicia hoy", sentenció durante su programa en Radio Mitre.
Lanata había sido quien puso al descubierto la maniobra tras una investigación periodística realizada en su programa de televisión Periodismo para Todos.
El proceso a cargo del Tribunal Oral Federal 4 empezó en octubre de 2018 y juzgó además a Martín Báez, el hijo mayor de Lázaro y que se encuentra detenido en el Penal de Ezeiza, además de Leandro, Luciana y Melina Báez. Además del financista Federico Elaskar, el abogado Jorge Chueco y el contador Daniel Pérez Gadín.
El empresario fue detenido por orden del juez federal Sebastián Casanello el 5 de abril de 2016, cuando aterrizó en el aeropuerto de San Fernando proveniente de Santa Cruz, ante la sospecha de que podía fugarse. El titular de Austral Construcciones permaneció en la cárcel de Ezeiza desde ese momento con prisión preventiva, hasta que en septiembre de 2020 la Justicia le otorgó el arresto domiciliario.

El veredicto estaba establecido para dos semanas atrás pero debido a la “complejidad de la causa”, según afrimaron los magistrados, la fecha finalmente se fijó para hoy. Los jueces Adriana Palliotti, Guillermo Costabel y María López Iñíguez explicaron sobre la lectura de la sentencia en que buscan tener un “conocimiento acabado” de la causa.
Todos los juzgados fueron acusados por el fiscal como presuntos coautores de lavado de activos agravado por haber sido cometido con habitualidad y por haber sido perpetrados por miembros de una banda conformada “para la comisión continuada de los hechos”.
Los jueces analizarán un planteo de Córdoba para decomisar todos los bienes que, según la acusación, hayan sido adquiridos a través de los ilícitos, entre ellos estancias, inmuebles, vehículos y plata en efectivo.