2 de marzo de 2021
Las declaraciones de la periodista, escritora y ensayista, a principios del mes de febrero, generaron mucha repercusión, no solo por la gravedad del asunto, sino que, además, por ser la primera figura pública en hacer referencia a una selección de vacunas VIP. A raíz de esto, el fiscal Eduardo Taiano le pidió a la jueza María Eugenia Capuchetti que citara a declarar a Beatriz Sarlo para determinar “cuándo, por qué medio, quién la habría contactado y si tomó conocimiento de otros casos similares” respecto al escándalo del vacunatorio VIP. En una entrevista televisiva, Sarlo reveló que le “ofrecieron la vacuna bajo la mesa”, a lo que ella contestó que “de ninguna manera” aceptaría, prefiere “morirme ahogada de Covid”.
Para aquel entonces, Ginés González García era el ministro de Salud de la Nación, y se comenzaba a hablar de la posibilidad de que existiera un mercado negro de vacunas “para los amigos”. Respecto a los dichos de la periodista, no quiso brindar mayores detalles, pero sí advirtió que “yo cuando hablo sé lo que digo”.

Sarlo deberá aclarar ante la justicia quién, cuándo y cómo la tentaron para aplicarse la dosis de la Sputnik V, sin que aún le haya tocado su turno de vacunarse, porque pese a que ya es mayor de 60 años, en ese momento el Gobierno todavía no había avanzado a la siguiente etapa del plan de vacunación. En tanto, Taiano amplió las imputaciones en la investigación por el vacunatorio VIP que presuntamente funcionaba dentro del Ministerio de Salud, al ex secretario privado de Ginés, Marcelo Guille, y al ex subsecretario de Gestión de Servicios e Institutos del Ministerio de Salud, Alejandro Collia.
El fiscal pidió que la jueza cruce los llamados telefónicos de los imputados e informe las llamadas entrantes y salientes producidas entre el 1 y el 19 de febrero pasado. También solicitó las imágenes de las cámaras de seguridad del Hospital Posadas, uno de los centros donde se aplicaron dosis a funcionarios nacionales.