4 de marzo de 2021
Google anunció que, finalmente, eliminará las cookies de terceros para utilizar otra herramienta que "protegerá" la privacidad y la identidad de los usuarios que navegan por internet.

Según destacaron desde la compañía, la idea es utilizar otro tipo de herramientas que permitan orientar a los anunciantes mediante datos de grupos de interés de usuarios y no información de personas concretas.
De esta manera, la compañía protegería un poco más la identidad y los datos personales de los usuarios al navegar por su buscador. Además, este nuevo sistema recolectará en menor medida los datos del historial de navegación de una persona en Chrome.
"Mantener internet abierto y accesible para todos requiere que todos hagamos más para proteger la privacidad, y eso significa el fin no solo de las cookies de terceros, sino también de cualquier tecnología utilizada para rastrear a personas individuales mientras navegan por la web", indicó Google mediante un comunicado.
David Temkin, director de gestión de productos y privacidad en publicidad, resaltó que "una vez que desaparezcan las cookies de terceros", su compañía no creará "identificadores alternativos para rastrear a los usuarios que naveguen por la red".
Google apostará por FLoC ("Federated Learning of Cohorts"), un sistema que solo utiliza datos basados en "intereses de grupos de personas" y que será la nueva forma de ofrecer un servicio similar a los anunciantes que pautan en esta empresa, pero que a diferencia de las cookies "protege" la privacidad al no usar los datos personales de un usuario específico.
Para ello, Google trabaja en un Privacy Sandbox que limite la recolección de la información de los usuarios a un conglomerado de intereses de grupo y no a datos concretos de cada persona. Se trata de un sistema para identificar las preferencias del usuario, aunque, en principio, sin violar su privacidad.
En diciembre del 2020, Francia multó a Google con 100 millones de euros por utilizar cookies sin el consentimiento del usuario.
"Cuando mi usuario visitaba Google, varias cookies utilizadas con fines publicitarios se colocaban automáticamente en el ordenador, sin que se requiriera ninguna acción por su parte. Incumpliendo así la obligatoriedad de que el usuario exprese su consentimiento", había indicado la Comisión Nacional de Informática y Libertades (CNIL) del país europeo.