10 de marzo de 2021
El Maracaná se convirtió en uno de los estadios más emblemáticos del fútbol mundial y albergó partidos que ingresaron en la historia. Sin embargo, ahora se erigió como el epicentro de una polémica que divide a Brasil y cuya trascendencia supera las fronteras nacionales. La Asamblea Legislativa del estado brasileño de Río de Janeiro aprobó una ley para rebautizar al recinto con el nombre de Edson Arantes do Nascimento - Rei Pelé, pero un grupo de personas se pronunció en contra de la medida.
Los legisladores defienden la resolución y consideran que se trata de un homenaje en vida para uno de los futbolistas más destacados de todos los tiempos, quien fue una de las máximas figuras de la selección brasileña en la conquista de tres Mundiales (Suecia 1958, Chile 1962 y México 1970). No obstante, se generó una controversia debido a que la nueva ley marginaría al periodista Mario Filho, quien en la actualidad le brinda nombre al escenario.

Los familiares de Filho, historiadores y un sector de la prensa criticaron y se opusieron a la determinación. De todas maneras, el cambio de nombre del estadio que fue sede de las Copas del Mundo de 1950 y 2014 y que recibió la final de fútbol y la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos de Río 2016 aún no es oficial, ya que depende de que la ley sea sancionada por el gobernador de Río de Janeiro, Claudio Castro.
El encargado de impulsar la ley fue el diputado izquierdista, André Ceciliano, quien intentó argumentar que el legado de Filho continuará vigente a pesar del renombramiento para rendirle tributo al ex futbolista de Santos y New York Cosmos. Esto se debe a que la intención sería que el complejo deportivo del Maracaná, que incluye el gimnasio Maracanazinho, el parque acuático Julio Delamare y la pista de atletismo Célio de Barros, mantenga el nombre del periodista.

“El Rey Pelé es el mayor jugador de todos los tiempos. Es un justo homenaje. Aunque no tengo duda de que todo el mundo seguirá llamando al estadio de Maracaná", reconoció el funcionario sobre la posibilidad de que las personas sigan llamando al estadio por el nombre del barrio en el que se encuentra localizado. Cabe destacar que el proyecto de ley fue aprobado por el pleno del Legislativo regional en régimen de urgencia y por votación simbólica (participaron los voceros de cada partido). Además, uno de los diputados que firmó como coautor del proyecto fue Bebeto, ganador con la Verdeamarela del Mundial de Estados Unidos 1994.
"El uso de nombres de personas vivas en los bienes pertenecientes al patrimonio público fue una preocupación de la sociedad para cuidar de lo que es de todos e impedir la privatización del espacio público. Pero, en este caso, se trata de un justo homenaje a una persona reconocida mundialmente por su legado en el fútbol brasileño y por la prestación de importantes servicios a nuestro país", añadió Ceciliano sobre la polémica generada.
"Mario Filho fue un periodista no sólo comprometido con la democracia sino también muy actuante en el área deportiva. No puedo negar que me duele imaginar el cambio del nombre", alegó el diputado Flávio Serafini, legislador del Partido Socialismo y Libertad (PSOL). Filho fue uno de los promotores de la idea de que Brasil construyera uno de los estadios más importantes del planeta para el Mundial que organizó en 1950 y defendió que fuera edificado en el barrio Maracaná.