10 de marzo de 2021
Después de la declaración que hizo ante la justicia la escritora y ensayista Beatriz Sarlo por el tema de la vacunación vip, debió volver sobre sus palabras, aquellas que había compartido en medios de comunicación al referirse sobre un ofrecimiento para recibir la vacuna contra el coronavirus de manera preferencial. De esta manera terminó por confirmar que utilizó mal sus palabras.

Sarlo admitió que no hubo nada oscuro en el ofrecimiento que le llegó de la provincia de Buenos Aires para sumarse a una campaña pública de concientización. Hay que destacar que en esos mails se le ofrecía la vacuna a modo de ejemplo o como símbolo de confianza de la vacuna.
La escritora dialogó con Radio con Vos, y admitió que no debió haber dicho que le habían ofrecido la vacuna contra el coronavirus "por debajo de la mesa". Al mismo tiempo reconoció que debía autocriticarse "fuertemente". Es importante señalar que esta aclaración surge después de haya declarado ante la justicia federal como testigo en el marco de una causa en la que se está investigando si hubo desvío de vacunas a personas a las que aún no les correspondía recibirlas.

"Me autocritico fuertemente, no debí decir por debajo de la mesa", fue la declaración más importante que dio Sarlo al referirse a este tema que generó escándalo. Justamente las palabras en las que ponía en duda la transparencia en la campaña de vacunación fueron las que dieron vuelta los diferentes medios y habían generado desconfianza.
Esta propuesta de vacunación se enmarcaba en la campaña con la que la provincia de Buenos Aires intentaba generar confianza sobre la vacuna rusa. Sarlo rechazó la vacuna y es por eso que aún continúa sin estar inmunizada.
La reacción de Kicillof

El gobernador bonaerense negó que su esposa le haya ofrecido una vacuna contra el coronavirus a la escritora Beatriz Sarlo y aclaró que solo se la invitó a participar de una acción colectiva de concientización que pretendía contrarrestar la campaña de desprestigio hacia la vacuna que impulsaban, en enero, dirigentes de la oposición y algunos medios de comunicación.
“Hay una campaña de odio contra mi familia y mi esposa. Es mentira que mi esposa (Soledad Quereilhac) le ofreció a Sarlo la vacuna. Es un ataque absolutamente canalla contra mi familia y mi esposa. Nadie le ofreció nada a nadie por abajo de la mesa, mi mujer no ofrece vacunas ni se vacunó. Nadie de mi familia se vacunó, salvo yo“, expresó.
“Habían tratado de politizar la vacuna, entonces dije que iba a destinar 100 vacunas para que vean que no era venenosa, y ahí empezamos a tantear de muchas formas a ver quién quería participar de la campaña. Algo más arriba de la mesa no se me ocurre. La idea era que se vacunaran, se sacaran una foto y terminar con ese trabajo de desprestigio contra la vacuna“, señaló con bronca el gobernador.