12 de marzo de 2021

. La anécdota del peluquero de Lionel Messi: cómo lo conoció y la desopilante frase del jugador


Darío del Casale, más conocido como El Tano de Il Figaro, se erigió con el transcurso de los años como el peluquero más popular del fútbol argentino. El oficio familiar, que se convirtió en su profesión en un momento crucial de su vida, le permitió tener como clientes a diferentes figuras del campeonato local y del extranjero, como Marcelo Gallardo, Franco Armani, Leandro Paredes, Carlos Tevez, Lionel Scaloni y Ezequiel Lavezzi. Sin embargo, aún recuerda como si fuera hoy a la estrella más importante que solicitó sus servicios: un tal Lionel Messi.





En diálogo con Jugador 23, el estilista recordó cómo se comenzó a forjar la posibilidad de atender al actual capitán de Barcelona. "Yo le cortaba el pelo al Tirri (el primo de Marcelo Tinelli) él tiene un amigo que estaba al lado de Leo, el Facha. Viene a a peluquería, me cuenta que trabaja con Messi, no le creí. Me dijo "en un par de meses te voy a hacer cortarle a Messi". Pasaron un par de meses y lo conocí al padre", comentó en el programa que se emite por TyC Sports.





Darío del Casale, el peluquero más popular del fútbol argentino, tiene como clientes a diferentes figuras del ámbito local y extranjero. Entre sus clientes, se encuentra Marcelo Gallardo, DT de River.




De inmediato, explicó cómo fue su primer encuentro con el ganador de seis Balones de Oro y detalló el cambio de peinado por el que optó el astro rosarino. "Ahí no estaba nervioso, eh. Fue en Puerto Madero, lo vuelvo a soñar cada tanto. Tenía el pelo lacio y le hicimos el flequillito, le cambiamos el look y lo mantuvo hasta el día de hoy, no se usaba tan pelado a los costados ahí. Le corté dos veces, esta fue antes del Mundial 2014", aseguró.





Sin embargo, reveló el inconveniente que tuvo cuando acudió a la cita con el delantero del elenco de Cataluña y de la Selección Argentina. “Yo tenía que estar a las cinco de la tarde en la puerta de la casa, obviamente a menos cinco estaba ahí. Las torres estas tienen 200 ascensores y 200 veces salí para diferentes lugares. Piso 35, en punto toqué la puerta. Y cinco, y 10, me estaba poniendo más loco. Digo ‘capaz se fue’. Eran y 20 y no estaba, empecé a tirar la puerta abajo", expresó.





Lionel Scaloni, entrenador de la Selección Argentina, otra personalidad del deporte que pasó por la peluquería del Tano.




Luego de superar el trago amargo, llevó a cabo su trabajo de la manera esperada y destacó la humildad del atacante del Blaugrana, quien el próximo 30 de junio finaliza su contrato con el Culé y su futuro resulta una incógnita. "Me recibe y me dice ‘pero boludo te fui a buscar abajo’. Ahí me tranquilicé. Durante el corte pensé que iba a agarrar un celular mientras le cortaba y nunca lo tocó, de hecho me dijo ‘me contó mi viejo que estuviste en Barcelona’. Osea que habló de mí sin conocerme. Son cosas que te marcan, mi hijo lo tiene tatuado, somos enfermos”, sentenció.





Darío se había inclinado por el fútbol durante su juventud. De hecho, hizo Inferiores en Vélez y All Boys e, incluso, jugó en Excursionistas y Lamadrid entre 1988 y 1993. Sin embargo, optó por abandonar la actividad y dejar de lado los guantes debido a que ninguna propuesta lo seducía de la misma manera que la profesión que marcó a la historia de su familia. Y, desde entonces, decidió trabajar en la peluquería de su padre con la misma pasión que las anteriores generaciones.


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