18 de marzo de 2021
La tragedia de Cromañón marcó un antes y un después en la organización de eventos masivos. El local ubicado sobre Bartolomé Mitre en el barrio de Once es sin duda una de los símbolos del final de una era. Sobrevivientes, familiares y amigos temen que el espacio vuelva a abrirse y es por eso que están solicitando la expropiación del lugar. Presentaron un proyecto de ley en el que proponen que allí funcione un espacio de memoria.

Esta semana ingresó a la legislatura porteña dos proyectos impulsados por el Movimiento Cormañon: uno de patrimonialización y otro de expropiación del inmueble ubicado en Bartolomé Mitre 3060, en el barrio porteño de Once. La agrupación quiere quedarse con el escenario de la noche de terror del pasado 30 de diciembre de 2004, donde 194 jóvenes perdieron la vida.
"Lo que primero que queremos que salga es la patrimonialización porque con eso podemos evitar que el dueño siga trabajando y abra un futuro negocio ahí. Sabemos que está trabajando en el lugar. Es de público conocimiento que este tipo tiró el espacio, tiró la pertenencia de los pibes", explicó en diálogo con Mundo Poder Fabiana Puebla, referente de Movimiento Cromañon.
Puebla y todos los integrantes de la agrupación temen que el dueño del local pueda abrir pronto. "Nos confirmaron los vecinos de la zona que hay movimiento, que ya está pintado y que en cualquier momento se puede levantar la persiana", detalló.

Pese a que los proyectos no fueron tomados por los legisladores, la agrupación decidió volver a presentarlos. Insisten en que en primera instancia se declare como patrimonio cultural el inmueble y que luego se pueda acceder a la expropiación.
"La declaración de utilidad pública en que se funda el presente proyecto de ley de expropiación del que fuera Local Bailable República Cromañón tiene por fundamentos remarcar en la memoria colectiva el mayor siniestro de la historia de nuestra ciudad producto de múltiples causas todas ellas evitables", explicaron desde el movimiento en los fundamentos del proyecto de expropiación.
En esa misma línea, sostienen que "el interés de preservar el sitio tiene connotaciones afectivas y racionales". Y además, agregan: "Las primeras relacionadas con el respeto a las víctimas, las segundas relacionadas a la toma de conciencia de la cadena de responsabilidades que permitan a los habitantes de la ciudad impedir que tamaño horror vuelva a suceder."

“El 30 de diciembre de 2004 quedará instalado en la memoria colectiva como el momento, inédito para nuestra historia, en el que, en el mismo acto, y en una trampa similar a una cámara de gas, a 200 familias se les arrebató la vida de sus hijos e hijas, niños, adolescentes y algunos adultos; en que 4000 personas experimentaron el horror para llevarlo en su cuerpo y en su memoria por el resto de sus vidas”, también se puede leer en el proyecto de patrimonialización presentado desde Movimiento Cromañón.
Para esta agrupación compuesta por sobrevivientes, familiares y amigos es importante que el Estado reconozca su responsabilidad garantizando las instancias reparatorias, entre las cuáles se encuentra presente el respeto por la memoria. Como paso posterior se solicita que el inmueble se convierta en un espacio de memoria. Se propone que local se convierta en un patrimonio y símbolo de la Ciudad.
Desde Movimiento Cromañón aseguraron que los proyectos son similares a los que perdieron estado parlamentario el año pasado después de que el oficialismo porteño haya estado en contra de la iniciativa