22 de marzo de 2021
El dolor invade los corazones de los simpatizantes de Boca luego de que este lunes se confirmara una noticia que generó conmoción en la institución. Oscar Laudonio, conocido de manera popular como el Loco Banderita, murió a los 84 años después de haber permanecido internado durante más de dos meses. El emblema de la hinchada del elenco de La Ribera, que había ingresado en una clínica el pasado 10 de enero, padecía un cuadro de neumonía que se había agravado tras contraer coronavirus.
Cacho, como le decían sus más allegados, se convirtió en una personalidad en el seno del Xeneize y era el encargado de anunciar la salida del equipo profesional al final del túnel que desembocaba en el campo de juego de la Bombonera. Una vez que visualizaba a los jugadores mientras intercambiaban las últimas indicaciones antes de un partido, comenzaba a flamear una bandera para advertirle al público que era prepararan las ovaciones y el cotillón debido a que era inminente la aparición del plantel.

A través de las redes sociales, Boca despidió a un personaje característico de su historia y lamentó su fallecimiento. "Boca Juniors despide con afecto a Oscar Laudonio, colaborador y un personaje entrañable de la vida del club, y acompaña a sus familiares y amigos en este triste momento", pronunció la entidad. De inmediato, los hinchas colmaron la publicación con mensajes de aliento para la familia del Loco y en reconocimiento para el trabajo que llevó a cabo durante décadas.
Laudonio, que llevaba 55 años de casado y tenía tres hijos, desembarcó en Boca en 1985, cuando fue contratado para desempeñarse en la boletería del club y encargarse del control de las entradas. En 1991 comenzó a trabajar en la seguridad de la utilería, pero desde 1994 era quien fomentaba el aliento de los espectadores desde las inmediaciones de la cancha. "Tengo tres trajes. Nunca los lavo", explicaba sobre las vestimentas en las que tenía imágenes de Diego Armando Maradona y otras figuras.
Aunque siempre se mantuvo en la Bombonera, en el último tiempo ofició en la utilería de la Reserva hasta que se desvinculó de la institución en 2018. “No me imagino estar afuera de Boca y voy a volver porque la gente me pidió, soy el ídolo de los hinchas. Son 40 años que llevo acá y soy el hombre más feliz de la tierra por estar en Boca y ser querido por todos”, había reconocido hace casi tres años en el marco de una entrevista con Infobae.

Además de su pasión por el fútbol, Cacho estaba relacionado con el boxeo, ya que incursionó en la disciplina en la década de 1940 en Club Parque Chas, de Villa Urquiza. Además, su hermano Abel Laudonio, que falleció en 2014, fue campeón argentino welter y participó de dos ediciones de los Juegos Olímpicos: Melbourne 1956, donde concluyó en la novena posición en la categoría mosca, y Roma 1960, donde conquistó la medalla de bronce en peso liviano.
"Fue empleado, colaborador del plantel pero sobre todo hincha de Boca. Hizo flamear su banderita y su alegría durante años en cada salida del equipo a la cancha y se volvió un símbolo de pasión y amor xeneize. Hasta siempre, querido Oscar “Cachito” Laudonio", afirmó Jorge Amor Ameal, presidente de Boca. En las últimas horas, futbolistas que integran el actual plantel de Boca, ex jugadores del equipo y otros referentes se manifestaron para brindarle un último adiós a un símbolo del club.