25 de marzo de 2021
En medio del fuerte ascenso de contagios de cara a la inminente llegada de una segunda ola, y frente a la escasez de vacunas desarrolladas para combatir al coronavirus, la Ciudad de Buenos aires avanza junto a la Provincia en la estrategia que posibilitaría postergar la aplicación de la segunda dosis de las fórmulas contra el COVID-19. En este sentido, el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, coincidió con el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, y aseguró que hay evidencia sobre la eficacia de demorar el suministro de la segunda dosis de los sueros.

Kreplak había manifestado que esta alternativa que hoy se analiza con más fuerza, es razonable y que se discute “en todo el mundo”. Si bien aún no se han tomado decisiones concretas respecto a la modalidad de suministrar una sola dosis, por el momento solo se discuten y se estudian estas posibilidades. Por su parte, el ministro porteño indicó mediante la conferencia de prensa diaria por el reporte de coronavirus en la Ciudad, que nuestro país “rediscute la estrategia de vacunación nacional”, y sostuvo que existe evidencia sobre que “es conveniente postergar, dentro de la franja de seguridad de cada vacuna, el segundo componente y ampliar la base de vacunación de primera dosis”.
Quirós también se refirió al malestar que se produjo ayer en las puertas del Club Atlético River Plate donde 50 personas que se desempeñan como trabajadores sanitarios no pudieron recibir la segunda dosis de la vacuna china Sinopharm porque no había stock. El descontento se generó a raíz de un problema de logística, que según aclararon desde las autoridades porteñas, hubo una confusión al comunicar que se iban a reprogramar los turnos y “algunas personas no recibieron la notificación”.

En tanto, el funcionario de la Ciudad también se refirió a la inminente llegada de una segunda ola, dijo que no tiene dudas que habrá una “segunda ola de contagios por delante” y que “no es una posibilidad, ya que ocurrió en todos los países”. Hizo hincapié en que las herramientas con las que se manejan para poder demorar esa llegada son “intensificar el rastreo, hacer test y aislamiento, volver a hacer un esfuerzo complementario de los cuidados y evitar al máximo las nuevas cepas”.