30 de marzo de 2021
Leonardo Balerdi se encuentra en el centro de un escándalo que podría costarle una sanción disciplinaria. Según informan medios europeos, el argentino fue uno de los participantes de una fiesta clandestina que se desarrolló en la ciudad catalana de Badalona y que fue desarticulada tras la intervención de la Guardia Urbana del lugar. La reunión habría contado con la presencia de más de 30 personas y, además del defensor, también se encontraba otro futbolista de Olympique de Marsella, el español Pol Lirola.
Las autoridades acudieron a la zona del hecho después de que unos vecinos efectuaran un reclamo por ruidos molestos. En consecuencia, los dos jugadores y el resto de los presentes recibieron una denuncia por incumplir con las normas sanitarias que rigen en la actualidad a raíz de la diseminación de la pandemia del coronavirus. Las informaciones preliminares indican que Lirola habría sido uno de los tres organizadores y estaría expuesto a una imputación por presunto delito de desobediencia grave.

La noticia revelada por el Diario ARA explica que la fiesta se llevó a cabo en una casa de la urbanización Mas Ram y que es utilizada para fines turísticos. De hecho, puede ser alquilada por 670 euros por noche para realizar todo tipo de eventos, a pesar de las medidas vigentes por el COVID-19. Aunque en la región solo se permiten reuniones sociales con hasta seis concurrentes, la cantidad de invitados llegó a 33 de acuerdo a los registros oficiales, pero los medios locales aseguran que superó los 50.
“La Policía tardó tres horas en desalojar la vivienda”, remarcó el Diario Marca sobre el operativo que comenzó a las 23 y concluyó a las 3 de la mañana. El motivo del retraso habría sido que se negaron a abrirle la puerta a los agentes, quienes recién lograron ingresar a la vivienda cuando recibieron la autorización del propietario. En este escenario, Lirola habría argumentado que no se trataba de una fiesta ilegal y que en realidad era una “cena con seis personas”.

El diario francés La Provence, anticipó que el argentino y el catalán serán sometidos a diversos hisopados y podrían recibir un castigo de parte de Marsella por el comportamiento que tuvieron en la jornada libre que les había otorgado el club. En primera instancia, no ingresarían en la consideración para el partido del próximo domingo 4 de abril frente a Dijon por la 31° fecha de la Ligue 1. Jorge Sampaoli, entrenador del equipo, y Pablo Longoria, presidente de la institución, comprenden que el error puede ser producto de la juventud de los dos jugadores, pero están molestos con la actitud de ambos y consideran necesario un castigo.
Balerdi, de 22 años y que suele ser convocado a la Selección Argentina, surgió de las Divisiones Inferiores de Boca, pero después de haber disputado solo cinco compromisos fue transferido a Borussia Dortmund a cambio de 16 millones de euros. Como no gozaba de continuidad en el elenco de la Bundesliga, en julio pasado fue cedido a Marsella hasta el desenlace de la actual temporada. Mientras que Lirola, de 23 años, pasó por la cantera de Espanyol y Juventus antes de incursionar como profesional en Fiorentina y Sassuolo antes de recalar a préstamo en el conjunto francés en enero de este año.