5 de abril de 2021
Este lunes, el grupo que reúne a los países emergentes (el G24) instó al Fondo Monetario Internacional (FMI) a modificar y flexibilizar sus políticas de sobrecargos de tasas de interés para corregir su "carácter regresivo y procíclico" y, de esta manera, ayudar a la recuperación económica en medio de la crisis desatada por la pandemia coronavirus. Esto sucedió tras una reunión virtual en la que participó el ministro de Economía, Martín Guzmán.

"Este es el año para que el Fondo revise sus Políticas de Acceso y Recargos de tasas de interés en los programas de préstamos. Alentamos al FMI a seguir considerando una reducción permanente significativa de los recargos o su eliminación. Además de buscar nuevos recursos de donantes, alentamos al Fondo a explorar opciones de financiamiento no tradicionales y predecibles", remarcaron los integrantes del G24 a través de un comunicado que dieron a conocer luego de la reunión que mantuvieron.
Por su parte, el ministro de economía argentino celebró esta decisión tras entender que la política de límites y recargos "es regresiva y procíclica que afecta más a los países que se encuentran en circunstancias más adversas y que no está alineada con la misión de mejorar la estabilidad financiera mundial. En el contexto de pandemia, una suspensión inmediata de los recargos, mientras se revisan las políticas, ayudaría a los países a recuperarse y debería ser considerado", según resaltó el funcionario.
El G24 nació a principios de los "70 como una agrupación para fijar posiciones en materia de desarrollo financiero y está integrado por países como Argentina, Brasil, México, Egipto, Siria e Irán, entre otros. Previo a que inicie la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial, los ministros de Finanzas y banqueros centrales de esas naciones exhortaron a los organismos internacionales a modernizar y flexibilizar las herramientas crediticias disponibles a fin de responder mejor "las necesidades cambiantes de los países de ingresos bajos y medianos" para permitir recuperarse del impacto de la pandemia.

El grupo resaltó que “se necesita una cooperación más profunda para poner fin al COVID-19 y las cicatrices económicas”, consideró que la recuperación económica ha comenzado en los países centrales pero “muchas naciones vulnerables siguen en recesión con tasas de infección crecientes y escasez de vacunas asequibles. La crisis ha tensado los sistemas de salud y ha afectado gravemente a las economías de los países en desarrollo”.
“Millones de personas han caído en la pobreza extrema y la inseguridad alimentaria ha aumentado drásticamente, especialmente en los países más pobres y aquellos que viven en situaciones frágiles y afectadas por conflictos”, alertaron. Por eso, enfatizaron que la pandemia solo podrá superarse si se garantiza “una distribución justa de las vacunas y el apoyo sostenido a los países en desarrollo vulnerables”.
“El acceso rápido a vacunas asequibles será fundamental para la recuperación en los países en desarrollo. Ese acceso está muy restringido por la oferta existente, que en su mayoría ha sido comprada por economías avanzadas”. señalaron, por lo que pidieron a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y a otros organismos multilaterales que “busquen soluciones para aumentar la producción de vacunas, incluido el tratamiento de las reglas de propiedad intelectual para expandir la fabricación de vacunas y otros productos médicos necesarios para tratar a los infectados por COVID-19.