6 de abril de 2021
Las alarmas se encienden en Independiente a raíz de la diseminación del coronavirus. La institución es víctima de un brote de contagios en la semana previa al clásico de Avellaneda frente a Racing y la preocupación por la aparición de nuevos casos se incrementa con el transcurso de las horas. Mientras el temor permanece, se confirmó que el entrenador del equipo, Julio César Falcioni, dio positivo en el test al que fue sometido en la antesala al entrenamiento matutino de este martes.
El técnico, que a finales de enero pasado comenzó su segundo ciclo en el banco del Rojo, es considerado paciente de riesgo a causa de su edad (64 años) y debido a que superó un cáncer de laringe solo unos años atrás. Según informa TyC Sports, no presenta síntomas, se encuentra en buen estado de salud y se retiró del predio de Villa Domínico tras conocer el resultado del examen médico para comenzar el aislamiento correspondiente en su domicilio particular.

En este escenario, el Emperador se realizará un nuevo hisopado para confirmar el diagnóstico inicial o descartar la presencia del virus en el organismo. "Ante la presencia de varios casos con síntomas compatibles a COVID-19 en el Plantel Profesional y Reserva, se aumentará la frecuencia de controles. Martes y jueves se realizarán tests de antígenos a todo el Plantel Profesional. En caso de detectar un positivo, se hará el PCR", había anunciado el club con anterioridad.
Sin embargo, la situación del estratega campeón con Banfield (Torneo Apertura 2009) y Boca (Torneo Apertura 2011 y Copa Argentina 2012) no es la única que mantiene en alerta al elenco. Además del positivo de Falcioni, la entidad comunicó a través de las redes sociales que tres integrantes del plantel se encuentran infectados: el mediocampista Domingo Blanco, el defensor Ezequiel Muñoz y el arquero Diego Segovia.
El último lunes, se constató que el arquero titular, Sebastián Sosa, también contrajo COVID-19 y, en consecuencia, no estará a disposición en el choque con la Academia, que se llevará a cabo el próximo sábado, a las 21, en el Cilindro por la novena fecha de la Copa de la Liga Profesional. El uruguayo ya se había contagiado en julio de 2020 y en aquella ocasión sufrió como secuela la pérdida paulatina de cabello, lo cual derivó en su decisión de pelarse de manera definitiva
“Cuando me desperté me costó apagar el despertador. Después que me levanté, que pasó el rato, ya me sentí normal. En el calentamiento bien. Incluso hasta el día de ayer estaba bien. El sábado sentí el cuerpo pesado, pero con el correr de las horas me fui acomodando y no sentí mayores síntomas. Incluso ahora me siento bien, más allá que tenga un poco de mucosidad o quizás la voz medio tomada”, explicó el guardameta, en diálogo con TyC Sports, sobre los dolores que padeció el reciente fin de semana.
Además, los juveniles Juan Ignacio Pacchini, Patricio Ostachuk y Thomas Ortega, quien el último sábado ingresó en el complemento de la derrota ante Talleres de Córdoba, permanecen aislados luego de haber presentado síntomas compatibles con el coronavirus. En un marco adverso, Independiente recibió una noticia positiva con el regreso a las prácticas del goleador y capitán del equipo, Silvio Romero, quien superó la enfermedad e intensifica su reacondicionamiento físico para ser de la partida en el enfrentamiento con Racing.