6 de abril de 2021
Guillermo Cinquetti compartió diferentes experiencias junto a Miguel Ángel Russo. El preparador físico lo acompañó durante 18 años y experimentó las alegrías y desventuras que les deparó el destino en los bancos de Rosario Central, Vélez, San Lorenzo, Racing, Estudiantes de La Plata, Millonarios de Colombia, Alianza Lima de Perú e, incluso, en la primera etapa en Boca. Sin embargo, el vínculo entre ambos se resquebrajó cuando el entrenador decidió formar un nuevo equipo de trabajo para asumir en Cerro Porteño de Paraguay.
El camino que los unió durante casi dos décadas se bifurcó de manera abrupta y los estableció en senderos opuestos. Desde entonces, la relación se deterioró e, incluso, Cinquetti señaló al técnico como el responsable de haberle impedido conseguir una oportunidad laboral en Rosario Central. En consecuencia, decidió concluir el diálogo con el actual estratega del elenco de La Ribera y brindó detalles acerca del motivo que agudizó su distanciamiento.

"La última vez que lo vi a Miguel fue en la inauguración de la cancha de Estudiantes, en noviembre del 2019. Después vino la pandemia. Le mandé un mensaje hace un mes y medio, porque se hablaba de una interferencia laboral y la verdad me sorprendió la interferencia que tuvo como para que yo no pueda tomar un cargo en el fútbol argentino, cuando las cosas se manifiestan por poder, ¿no?", reconoció en diálogo con el programa radial ¿Cómo te va?
"Fue en Rosario Central, una interferencia porque estaba su hijo trabajando. Y su hijo como es jugador de fútbol, yo lo conozco a Ignacio desde que nació, aparte yo tengo un carácter muy profesional y no tendría que haber pasado nada. Lo que me respondió, forma parte de la intimidad. Igual te puedo decir que me dijo que desconocía la situación, pero no me lo va a decir. Ya es un tema superado y terminado", profundizó sobre lo acontecido.

En consonancia, recordó el período en el que Russo optó por crear un nuevo cuerpo técnico, en el que incluyó a exfutbolistas como Leandro Somoza y Mariano Herrón, para desembarcar en el fútbol paraguayo. "Nosotros ya veníamos de un trabajo muy desgastante en Colombia, con la enfermedad de Miguel. Ganamos dos campeonatos y la participación de Miguel en el primero fue muy acotada porque estaba con el proceso de quimioterapia. En la segunda estaba internado cuando fue lo de Atlético Nacional y después tuvo una recaída cuando estábamos en Alianza", inició su relato sobre lo sucedido.
Y agregó: "El dijo que tenía pensado no dirigir más y trabajar en la Conmebol. Y bueno, le surgió una posibilidad de trabajo y armó un cuerpo técnico. A mí me lo manifestó así y nunca había pasado ningún tipo de problema. Fue una sorpresa que tuve ahora, con una posibilidad de laburar. La verdad me molesta, porque desde el punto de vista profesional me parece que no se tiene que meter nadie. Porque se mete conmigo, con mis posibilidades laborales, económicas y de mi familia".
Por último, expresó que no tiene intención de reparar su vínculo con el oriundo de Lanús. "Con Miguel no hablo y la verdad con lo que pasó en lo último no tengo interés de hablar. Habiendo terminado todo bien antes, lo considero algo para mí muy grave. No quiero generar una polémica. Había tenido unas conversaciones nada más. Había un interés, pero eso se cortó y después recibí una información de gente que conozco mucho y la verdad me sentí bastante molesto con esto", sentenció.