7 de abril de 2021
A todos nos afectó, y aún golpea, los efectos de la pandemia de coronavirus. Uno de los rubros que más los sintió, fue el de la farándula argentina: sin teatros, programas de televisión, ficción, y etcétera de trabajo relacionado al sector, tuvieron que rebuscársela de alguna manera para afrontar la situación. En medio de este rebusque para sobrevivir, apareció la plataforma Famosos.com, en donde personalidades de distintas áreas, como Osvaldo Laport, Romina Malaspina, Fredy Villareal, Tamara Bella, Roxy Vázquez, el Flaco Schiavi y muchos otros más, se ofrecen para enviar un saludo personalizado, para regalo de cumpleaños, bodas, eventos, o simplemente el gusto de un fanático.
“Si querés algún saludo para un cumpleaños, una fiesta, un aniversario o lo que sea, contactame y no te voy a fallar” dicen en su mayoría los simpáticos y conocidos personajes que van desde la farándula hasta la política, pasando por el mundo del deporte y del periodismo. Hay de todo tipo. Y la tarifa también: desde los 15 dólares hasta los 50 dólares. Por supuesto, esto explotó en las redes sociales y dio mucho de qué hablar al respecto. Tal es así que Twitter se llenó de memes, y de comentarios en torno de burla por el precio del servicio que ofrecen.
Desde tu teléfono celular podés descargarte la app Famosos, y una vez allí filtrar la búsqueda que te interese por el mismo nombre o incluso por la actividad a la que el famoso en cuestión se dedique. Luego, es esperar la respuesta. Con cuanto más tiempo de anticipación se haga, mayores son las probabilidades de obtener una contestación rápida y positiva. Respecto al método de pago del servicio, es simple, sencillo y accesible: es decir, cualquier tarjeta de débito o de crédito sirve.
Esto se inició a finales del año pasado, luego de haber atravesado por seis meses de pandemia. Los artistas y famosos encontraron en esto una salida para que las pérdidas económicas no fueran tan fuertes. Muchos se fueron sumando a esta iniciativa y ya son varios quienes han conseguido su saludo, aunque algunos prefieren mantenerlo en el anonimato para que el hecho no trascienda mediáticamente.