14 de abril de 2021
El estadio Mané Garrincha de Brasilia fue el escenario de una nueva epopeya de Defensa y Justicia, que escribió otro capítulo dorado en su historia y se consagró campeón de la Recopa Sudamericana. Luego de haber perdido 2-1 en la ida disputada en su recinto, el equipo de Florencio Varela demostró coraje ante las adversidades que emergieron en su camino durante la revancha, resistió a un arbitraje polémico y derrotó 4-3 por penales a Palmeiras tras haber empatado 2-2 en el tiempo reglamentario. De esta manera, consolidó su lugar de privilegio en la élite internacional y conquistó su segundo título continental solo 82 días después de haberse coronado en la Copa Sudamericana.
El elenco dirigido por Sebastián Beccacece, que arribaba tras empatar con Talleres de Córdoba por la Copa de la Liga Profesional, gozó de un comienzo promisorio y exhibió la intención de someter a un asedio al local. De hecho, se aproximó con peligro al área contraria en el amanecer del partido y originó una acción controversial: Gustavo Gómez desvió con el brazo un centro que desembarcó en el corazón del área, pero el árbitro Leodán González consideró que no hubo penal. De inmediato, el entrenador argentino protestó con vehemencia y fue advertido por el juez.

Pese al prometedor inicio del Halcón, el Verdao equiparó el desarrollo del compromiso e intentó obtener un rédito de las corridas hacia los espacios de sus atacantes, Wesley y Rony, quienes inquietaron cuando lograron superar el achique de la defensa visitante. En este escenario, el propio Wesley fue el receptor de un pase largo, se filtró por el interior izquierdo del área, desairó el arquero Ezequiel Unsain y su remate fue bloqueado en la línea por Adonis Frias. Sin embargo, la acción fue anulada debido a que el surgido en Vitória se encontraba en off-side.
El conjunto comandado por el portugués Abel Ferreira, que venía de perder por penales con Flamengo en la Supercopa de Brasil, agudizó su predominio en el cotejo y desequilibró la historia tras la intervención de la tecnología. A los 22 minutos, el uruguayo González, a instancias del VAR, sancionó penal en favor de Palmeiras luego de una infracción de Fernando Meza en perjuicio de Rony. Solo unos instantes más tarde, Raphael Veiga se encargó de la ejecución y con un disparo a la derecha de Unsain, que se quedó en el centro del arco, estableció el 1-0.

Aunque el grado de complejidad de su misión se había incrementado, Defensa no acusó el impacto del tanto. En contrapartida, demostró reacción futbolística, ya que las salidas terrestres desde su propio campo le permitieron progresar en el campo con naturalidad y ejercer un control geográfico que expuso las dificultades de Palmeiras en la recuperación. Como consecuencia, se presentaron espacios para las proyecciones del lateral izquierdo, Marcelo Benítez, y la asociación de algunos de sus componentes ofensivos, como Walter Bou y Francisco Pizzini.
No obstante, el encargado de sustentar las esperanzas de Defensa fue Braian Romero, quien fue la máxima revelación del equipo en la última temporada al convertir 14 goles en 21 presentaciones después de que Hernán Crespo reconvirtiera su posición de extremo a delantero centro. A los 30’, Pizzini profundizó por el interior derecho del área y lanzó un centro raso hacia atrás que se transformó en una asistencia para Romero, quien remató de derecha en las inmediaciones del punto de penal y anotó el 1-1 que aumentó el dramatismo.

El cóctel conformado por el apremio de anotar otro gol para igualar la serie y la sensación de vulnerabilidad que transmitía su rival ocasionó que Defensa ratificara su supremacía en el complemento. El dominio visitante tuvo como una de las claves la superioridad que generaron Matías Rodríguez y Pizzini por el carril derecho, pero la falta de resolución en los últimos metros del terreno facilitó el trabajo defensivo de Palmeiras, que se mantuvo expectante para resguardar la ventaja y generar daño mediante contragolpes que tuvieron como destinatario primario a Rony.
El plan conservador del vigente campeón de la Copa Libertadores se agravó cuando quedó en inferioridad numérica a causa de la expulsión del uruguayo Matías Viña, quien pateó en la espalda a Frias cuando caía tras haber sido derribado por el mismo defensor. De todas maneras, Defensa no hallaba vías alternas para beneficiarse del hombre de más y derribar la resistencia defensiva, que neutralizaba los reiterados envíos aéreos con Luan, Gómez y el ingresado Alan Empereur.

Las ilusiones de Defensa comenzaban a disiparse, pero una luz de esperanza se encendió en el epílogo del duelo. A los 93’, cuando transcurría el último minuto adicionado, Empereur capturó un rebote tras un despeje e intentó salir jugando a centímetros de su área, pero obsequió el balón y propició la contundente respuesta de Benítez, quien capturó la pelota sin dueño, ensayó un potente tiro de zurda desde media distancia y superó la resistencia de Weverton para firmar el 2-1, empatar la serie y extender la definición hacia el alargue.
La antesala del tiempo extra permitía desandar hipótesis sobre la posible estrategia de Defensa para aprovechar la superioridad numérica y los métodos de Palmeiras para resistir e imponerse en una réplica. Pero las teorías no se materializaron y el protagonista fue el charrúa González. En primera instancia, la visita reclamó penal por un manotazo de Gómez en la cara de Romero, pero el juez principal hizo caso omiso a los pedidos y ni siquiera revisión la acción, a pesar de que en la primera etapa sí sancionó una falta similar de Enzo Fernández en el mediocampo.

Unos segundos más tarde, Unsain salió lejos de su arco y derribó con un empujón a Rony para evitar que lo desairara. Luego de observar la repetición en el VAR, el árbitro cobró penal y desató un escándalo en los bancos de ambos equipos, donde se produjeron empujones e intercambios verbales que exigieron la intervención de las autoridades. Una vez culminada la disputa, González generó aún más fastidio en Defensa al expulsar con roja directa a Romero por una supuesta incitación a la violencia.
Cinco minutos después de la jugada protagonizada por el arquero y el delantero, el paraguayo Gómez asumió la responsabilidad del penal debido a que el ejecutor del primer remate, Raphael Veiga, había sido reemplazado por Gabriel Menino. El defensor y capitán de Palmeiras, con pasado en Libertad, Lanús y Milan, disparó hacia la izquierda de Unsain, quien se repuso de su error en la infracción y bloqueó el tiro. En el rebote, el propio zaguero fue derribado, pero el árbitro optó por no aumentar la polémica e indicó la continuidad del juego.
Mientras el corazón suplantaba a las piernas exhaustas, el título se dirimió en la definición por penales y la fortuna se decantó hacia la vereda de Defensa, que convirtió sus cuatro disparos. Luego de los remates malogrados por Luiz Adriano (palo izquierdo) y Weverton (travesaño y afuera), el equipo de Beccacece desahogó un grito de campeón que retumbó en las tribunas vacías del estadio Mané Garrincha e hizo eco en el Norberto Tito Tomaghello, donde los simpatizantes aguardan por el regreso del plantel a Florencio Varela para compartir la gloria con los héroes que quedarán inmortalizados en los libros de historia del club.
Definición por penales
Gabriel Menino (PAL): gol, a la derecha de Unsain.
Adonis Frias (DYJ): gol, a la derecha de Weverton.
Luiz Adriano (PAL): falló, el remate impactó contra el palo izquierdo.
Miguel Merentiel (DYJ): gol, a la derecha de Weverton.
Gustavo Gómez (PAL): gol, a la izquierda de Unsaín.
Eugenio Isnaldo (DYJ): gol, a la derecha de Weverton.
Rony (PAL): gol, a la izquierda de Unsain.
Enzo Fernández (DYJ): gol, al medio del arco.
Weverton (PAL): falló, travesaño y afuera.
Formaciones
Palmeiras: Weverton, Marcos Rocha (STE Luiz Adriano), Luan, Gustavo Gómez, Matías Viña; Danilo, Patrick de Paula (ST 38’ Felipe Melo); Wesley (ST 18’ Gabriel Veron – ST 38’ Alan Empereur), Raphael Veiga (ST 31’ Gabriel Menino), Breno Lopes (ST 18’ Mayke); Rony. DT: Abel Ferreira.
Defensa y Justicia: Ezequiel Unsain; Matías Rodríguez (STE Emanuel Brítez), Adonis Frías, Fernando Meza, Marcelo Benítez (STE 7’ Néstor Breitenbruch); Francisco Pizzini (ST 40’ Miguel Merentiel), Raúl Loaiza (ST 31’ Gabriel Hachen), Enzo Fernández, Carlos Rotondi (ST 35’ Eugenio Isnaldo); Braian Romero y Walter Bou (STE Lautaro Escalante). DT: Sebastián Beccacece.
Goles: PT 22’ Raphael Veiga -de penal- (PAL) y 30’ Braian Romero (DYJ). ST 48’ Marcelo Benítez (DYJ).
Amonestados: ST 14’ Wesley (PAL), 18’ Raúl Loaiza (DYJ), 37’ Patrick de Paula (PAL), 39’ Marcelo Benítez (DYJ) y 46’ Marcos Rocha (PAL). STE 4’ Adonis Frias (DYJ) y 4’ Rony (PAL).
Incidencias: ST 23’ Matías Viña fue expulsado por roja directa (PAL). PTE 3’ Braian Romero fue expulsado por roja directa (DYJ).
Árbitro: Leodán González (Uruguay).
Estadio: Mané Garrincha (Brasilia).