16 de abril de 2021
Hace un tiempo atrás, Érica Rivas había informado que la producción de la obra teatral de Casados con hijos la había dejado sin trabajo. Sin embargo, meses después, y ante el regreso fallido de la comedia por la pandemia coronavirus, la actriz volvió a expresarse, pero esta vez contra Guillermo Francella, a quien lo señaló al igual que a los guionistas, Axel Kuschevatzky y Diego Alarcón, como los artífices de su desvinculación.

"Yo no me fui, yo quería hacer este proyecto, a mí me echaron. Me sacaron de las fotos de promoción, de la marquesina del teatro que ya estaba lista. Y lo hicieron por WhatsApp a la vez que hacían público mi mail privado. Mirá lo que es el pacto de hombres, porque se lo mandé a hombres", había revelado la actriz que interpretó a María Elena Fuseneco.
Asimismo, la intérprete de la recordada vecina de la familia Argento también se refirió a los pedidos que realizó sobre la revisión de guiones, y aseguró que estos no tenían ningún aggiornamiento con respecto al machismo.
"No entiendo cómo a esta altura de la historia vamos a seguir riéndonos de los bigotes de una mujer. O más bien, te podrías reír pero ese no puede ser el remate del chiste porque ya no es gracioso, más bien podría ser gracioso que haya dinosaurios que se rían de eso", sostuvo Rivas al afirmar que su personaje jamás se quedaría callada en caso de que hablen de los bigotes de una mujer.
Al referirse a los correos electrónicos que se filtraron, Érica Rivas indicó que salieron a la luz para insistir en que fue ella quien decidió bajarse de la obra. "No me fui, a veces me felicitan por haberme ido y no me fui, me echaron. Intenté hasta último momento y me dijeron que no. Porque el personaje tiene una vigencia, con muchos errores, obvio, porque era otra época y porque me pasaron cosas", aseveró.
Por otra parte, Rivas señaló a Guillermo Francella, director de la obra, como quien la trató de "feminazi". "Me comí que el director me dijera feminazi, que estaba demasiado alterada. Y mi transpiración llegaba desde el cuello hasta los pies", contó.
"Lo que me salió fue decirle "mirá, estás equivocado. Te aconsejo que no lo digas nunca más. Esta palabra no la digas nunca más". Eran reuniones con peces gordos: producción, dirección, algunos diciéndome sí, tenés razón, claro. Y después me llega un guion donde el único chiste es que una mujer no se depila", cerró Rivas.