19 de abril de 2021
La Corte Suprema se declaró competente para resolver la discusión entre Nación y Ciudad por las clases presenciales en el marco de la suba de contagios por coronavirus. El máximo tribunal aceptó su competencia originaria en el caso y le corrió el traslado al Gobierno Nacional para que conteste y aporte pruebas.

Alberto Fernández había suspendido las clases en esa modalidad por 15 días en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), y ante su desacuerdo con la medida, Horacio Rodríguez Larreta fue a la Corte. Sin embargo, previo a esto salió el fallo de la justicia porteña a raíz de una presentación de dos ONGs. En tanto, el procurador del Tesoro, Carlos Zannini, impugnó la resolución y, durante este lunes, la Corte confirmó que tratará el tema esta semana. Es importante destacar que, lo que resuelva, será definitivo y no tendrá marcha atrás.
Lo interesante de esto es que el Gobierno Nacional plantea que se trata de una decisión en el marco de la política sanitaria y no educativa, y además, porque lo que la Corte decida puede quedar un precedente a la hora de que las jurisdicciones acaten el DNU del Gobierno Nacional.
"De conformidad con lo dictaminado por la señora Procuradora Fiscal, la presente causa es de la competencia originaria de la Corte Suprema de Justicia de la Nación (...) La acción entablada se sustanciará por la vía del proceso sumarísimo", dispone el fallo dictado por los jueces Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda, Ricardo Lorenzetti y Horacio Rosatti. En tanto, la quinta integrante de la Corte, Elena Highton de Nolasco, votó en disidencia.

A partir de esto, el máximo tribunal notificó de la decisión a las partes y le libró oficio a la Jefatura de Gabinete de Ministros de la Nación para que formule sus planteos en el término de 5 días hábiles. Al reivindicar la intervención, el fallo pone virtualmente en entredicho a la medida cautelar dispuesta por una sala de la Cámara en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires, que el domingo por la noche había dispuesto la continuidad de las clases presenciales.
"Mi única preocupación es cuidar la salud de los argentinos, que no son decisiones ni de política económica ni educativa. Son de política sanitaria avalada por los datos. Y escuchando a los científicos, no escuchando a los políticos ni leyendo encuestas", apuntó Alberto Fernández durante un anuncio que brindó este lunes, refiriéndose al pleito entre Nación y Ciudad por las clases presenciales.
Quien también se refirió a este conflicto fue el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien cuestionó la judicialización de la presencialidad de las clases y lanzó: "Algunos están en campaña electoral, nosotros estamos en campaña sanitaria. Preferimos ser antipáticos que ser irresponsables con la vida y la muerte de los ciudadanos".