21 de abril de 2021
Solo transcurrieron tres días desde que el anuncio acerca de la creación de la Superliga Europea puso en jaque a las bases del fútbol actual. Sin embargo, las manifestaciones multitudinarias que realizaron los simpatizantes y los obstáculos preliminares impuestos por los organismos rectores modificaron el panorama. En este escenario, la mayoría de los clubes fundadores dieron marcha atrás, anunciaron de manera oficial que decidieron abandonar el proyecto y la competencia ingresó en la fase de agonía.
En primera instancia, los seis equipos de la Premier League que habían respaldado el nuevo torneo optaron por revertir su postura. Con el transcurso de las horas, Manchester United, Manchester City, Liverpool, Chelsea, Tottenham y Arsenal emitieron comunicados para confirmar sus salidas del plan rupturista. Las autoridades de la Superliga pretendían continuar con el desarrollo a pesar de no contar con los representantes ingleses, pero finalmente reconocieron que sus ideas eran inviables con menos aliados.

"¿Si puede seguir el proyecto sin los seis equipos ingleses? Para ser franco y honesto, no, evidentemente no es el caso. No se puede hacer un torneo de seis equipos", manifestó el presidente de Juventus y vicepresidente de la Superliga, Andrea Agnelli, en diálogo con Reuters. Como si fuera poco, las declaraciones del directivo italiano apresuraron las partidas de otros elencos que habían resuelto unirse al certamen que contaba como objetivo primario reemplazar a la Champions League.
Unas horas después de las palabras pronunciadas por el mandatario de la Vecchia Signora, Atlético Madrid, Inter y Milan prosiguieron el camino de los conjuntos británicos y renunciaron a la Superliga. “Internazionale Milano confirma que el club ya no forma parte del proyecto de la Superliga. Siempre estamos comprometidos a brindarles a los aficionados la mejor experiencia futbolística; la innovación y la inclusión han sido parte de nuestro ADN desde nuestra fundación", reza el escrito del Nerazzurro.

Agnelli había sido uno de los principales impulsores del torneo junto a Florentino Pérez, presidente de Real Madrid y seleccionado como titular de la Superliga. De hecho, el nacido en Turín había dejado su cargo como mandamás de la Asociación de Clubes Europeos (ECA) para erigirse como uno de los líderes del nuevo campeonato. “Hay un pacto de sangre entre nuestros clubes y seguimos adelante. Tiene un cien por cien de probabilidades de éxito”, había asegurado en La Repubblica antes de la salida de más equipos.
Pese a que la Superliga se desmorona y vislumbra su ocaso en el horizonte, el dirigente volvió a criticar la metodología de trabajo que lleva a cabo la UEFA. “Gestiona nuestros derechos, los vende, decide cuantos nos redistribuye y también nos regula. Sin afrontar riesgos económicos y además, es nuestro rival. La FIFA y la UEFA obtienen grandes ingresos con nuestros jugadores, pero no nos han ayudado en plena crisis. Tienen que elegir: o son reguladores o promotores comerciales”, sentenció.
En consecuencia, Juventus optó por ponerle un freno a sus intenciones y explicó en un comunicado que "el proyecto actualmente tiene limitadas posibilidades de completarse en la forma en que fue concebido inicialmente". Por lo tanto, solo dos equipos permanecen con la idea de disputar el torneo sin precedentes en la historia del fútbol. Por un lado, se encuentra Real Madrid, ya que su presidente también es el principal exponente de la Superliga. Además, Barcelona podría hacer una votación entre sus socios para adoptar una determinación definitiva, pero en España informan que el Culé también diría adiós.