23 de abril de 2021
En medio de la segunda ola de la pandemia de coronavirus en el país, y ante la escasez de vacunas para combatir y mitigar la enfermedad, el Ministerio de Salud de la Nación, junto a las carteras provinciales, siguió la recomendación del comité de expertos que asesora al presidente Alberto Fernández, y determinaron, el pasado mes de marzo, diferir por tres meses la aplicación de la segunda dosis de las vacunas contra el COVID-19. Esto generó cierta polémica debido a que no hay datos sobre la eficacia de la vacuna china Sinopharm luego del suministro de una primera dosis, ni tampoco hay certezas sobre la conveniencia de diferir la segunda dosis por 90 días. Lo que sucede es que con la Sinopharm se emplea el mismo producto para la primera y segunda dosis, distinto al caso de la vacuna rusa Sputnik V.

Al respecto, de la vacuna china se conoce que tiene una eficacia del 79,34% con las dos aplicaciones. Fue el propio laboratorio ubicado en Beijing el que lo confirmó, en diciembre pasado, cuando dio a conocer el primer análisis interno de los resultados del ensayo clínico de la fase III. Pero nunca se publicaron datos sobre su eficacia con una primera dosis ni sobre si es conveniente diferirlas más allá de los 21 a 28 días recomendados.
Desde el Gobierno nacional comunicaron que la nueva partida de un millón de vacunas Sinopharm que llegarán a la Argentina este fin de semana se utilizarán en personas que ya tengan aplicadas la primera dosis, grupo que está integrado por 500 mil docentes. Este cambio de estrategia se adopta para despejar todo tipo de dudas al respecto de la eficacia. La cartera de Salud señaló a través de un comunicado oficial que con este arribo de los segundos componentes “se darán por cumplidos los contratos celebrados y vigentes a la fecha con el laboratorio productor”.

Por su parte, las otras vacunas que la Argentina utiliza actualmente para inmunizar sí exhiben los datos correspondientes a esta cuestión, y son más permeables a la estrategia adoptada por el Gobierno en marzo. De acuerdo con los estudios publicados sobre la Sputnik V se demostró que su eficacia contra la infección sintomática por el coronavirus alcanza el 73% luego de 18 días de recibida la primera dosis, y llega a 91,4% luego de aplicarse la segunda. En tanto, la AstraZeneca/Oxford logra un 63% de efectividad luego de 14 días de aplicado el primer componente, y se eleva a 82% tras 12 semanas.