26 de abril de 2021

. Bogotá está en alerta roja y la visita de River a Independiente Santa Fe podría cambiar de sede


El avance de la segunda ola de la pandemia del coronavirus pone en jaque a diversas naciones. Colombia es uno de los países de Sudamérica que más padece la propagación de la enfermedad y posee el epicentro de sus principales problemas sanitarios en Bogotá, donde las autoridades decidieron decretar una alerta roja a causa de la crisis ocasionada por el incremento de contagios. La situación podría generar una secuela en el fútbol y no se descarta que se modifique la sede del partido entre Independiente Santa Fe y River por la fase de grupos de la Copa Libertadores, que está previsto para el próximo 5 de mayo, a las 21.





La capital colombiana es la región del país con mayor número de infectados y fallecidos por el COVID-19 (en las últimas 24 horas, se confirmaron 3.523 nuevos casos y 73 fallecimientos). En consonancia, los datos arrojados por el Observatorio de Salud de Bogotá indican que la ocupación de camas de terapia intensiva alcanza el 89%. "Le ruego a la gente, todos aquí hemos hecho un sacrificio, las multitudes son una amenaza para la vida, estamos entre la vida y la muerte", expresó la alcaldesa de la ciudad, Claudia López, en el marco de una conferencia de prensa realizada este lunes.





Entre las nuevas medidas anunciadas por la Alcaldía para contener la diseminación del virus, se encuentra la prohibición de todas las actividades deportivas durante, al menos, dos semanas. Sin embargo, los directivos de Independiente Santa Fe no claudican sus intentos para obtener un permiso especial y recibir al elenco dirigido por Marcelo Gallardo en los 2.600 metros de altura de El Campín en el marco de la tercera jornada del Grupo D del certamen continental. Con anterioridad, el Millonario se enfrentará con Junior de Barranquilla en el Monumental y el Cardenal se medirá con Fluminense de Brasil.





El último domingo, Junior de Barranquilla derrotó 3-1 a Independiente Santa Fe. Los dos equipos colombianos comparten el Grupo D de la Copa Libertadores con River y Fluminense.




En caso de cambiar de recinto, la Conmebol debería efectuar una inspección en el transcurso de esta semana y brindar una aprobación para los estadios que presenten los dirigentes colombianos. Las ciudades que emergen como alternativas son Manizales (2.200 metros sobre el nivel del mar), donde el traslado sería complejo porque tiene un aeropuerto pequeño e inmerso entre montañas, Ibagué (1.285 msnm), que le exigiría a Independiente un viaje de casi cuatro horas, y Pereira (1411 msnm), que se ubica a más de 310 kilómetros de Bogotá.





Mientras tanto, River centra su atención en reponerse de la derrota que sufrió ante San Lorenzo (2-1) por la undécima fecha de la Zona A de la Copa de la Liga Profesional, donde fue relegado a la tercera posición por Estudiantes de La Plata, pero permanece dentro de los puestos de clasificación hacia los cuartos de final. En cuanto al inicio de su camino en la Libertadores, el cuadro de Núñez no pudo resguardar la ventaja en su debut y empató 1-1 con Fluminense en el Maracaná.





Los conflictos sanitarios de Colombia, que se agudizan con el paso de las horas, podría afectar el itinerario de otro representante del fútbol argentino. Esto se debe a que Lanús debe visitar el 6/5 a La Equidad, cuya sede también se encuentra en Bogotá, por la tercera jornada del Grupo H de la Copa Sudamericana. El conjunto comandado por Luis Zubeldía, que antes chocará con Gremio en La Fortaleza, comenzó su aventura en la competencia internacional con un agónico triunfo 1-0 sobre Aragua en Venezuela.


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