26 de abril de 2021
Las sociedades anónimas deportivas comenzaron a ganar terreno en el fútbol europeo en las últimas décadas. El avance del modelo atrajo a instituciones que se encontraban sumergidas en problemas financieros y a clubes que gozaban de buena salud económica. Mientras aún existen elencos que continúan siendo propiedad de los socios, como son los casos de Real Madrid, Barcelona y Athletic Bilbao en España, otras entidades apuestan por el gerenciamiento con la ilusión subsistir y progresar en un marco de incertidumbres.
Los equipos que componen la Premier League de Inglaterra son el ejemplo primario de la intromisión de los dueños de multimillonarios provenientes de diversos rincones del planeta. En este escenario, Daniel Ek, cofundador de Spotify, expresó de manera pública su intención de comprar al Arsenal. Incluso, posee el respaldo de algunos ex futbolistas que grabaron su sello en la historia del conjunto de Londres, como los franceses Thierry Henry y Patrick Vieira y el holandés Dennis Bergkamp.

El anhelo del oriundo de Estocolmo fue revelado por los medios de comunicación británicos. Sin embargo, el actual vicepresidente ejecutivo de la plataforma de música se encargó de confirmar los rumores mediante las redes sociales, donde generó un aluvión de reacciones. "Cuando era un niño que crecía, he aplaudido al Arsenal desde que tengo memoria. Si KSE (Kroenke Sports & Entertainment) quisiera vender al Arsenal, estaría feliz de tirar mi sombrero al ring", escribió en su cuenta de Twitter.
El sueco, de 38 años y cuya fortuna estaría estimada en 4,7 mil millones de dólares, estaría dispuesto a efectuar una propuesta formal en caso de que Stan Kroenke, fundador del grupo empresario que adquirió a la institución, decidiera concluir su ciclo en los Gunners. El pasado viernes, los simpatizantes llevaron a cabo una protesta en las inmediaciones del Emirates Stadium y exigieron la dimisión del estadounidense en la antesala a la derrota ante el Everton por la fecha 33 del campeonato inglés.
El malestar de los fanáticos con el encargado de comandar los destinos del club en la actualidad se agudizó luego de que el Arsenal fuera anunciado como uno de los fundadores de la Superliga Europea, que generó un escándalo en el Viejo Continente. La manifestación, que congregó a miles de personas a pesar de las restricciones impuestas por la pandemia del coronavirus, duró varios minutos, conllevó cánticos contra el empresario norteamericano y requirió la aparición de la policía.
"Nunca fue nuestra intención causar tanta angustia, sin embargo, cuando llegó la invitación para unirnos a la Superliga, sabiendo que no había garantías, no queríamos quedarnos atrás para asegurarnos de proteger al Arsenal. Como resultado de escucharlos a ustedes (los hinchas) y a la comunidad de fútbol en general durante los últimos días, nos retiramos de la Superliga propuesta. Cometimos un error y nos disculpamos por ello", expresó el Arsenal en un comunicado emitido la semana anterior.

"El sistema debe arreglarse. Debemos trabajar juntos para encontrar soluciones que protejan el futuro del juego. Sabemos que esto ha sido enormemente inquietante luego de un año que ha sido un año increíblemente difícil para todos nosotros. Nuestro objetivo es siempre tomar las decisiones correctas para este gran club de fútbol, ??protegerlo para el futuro y hacerlo avanzar. No tomamos la decisión correcta aquí, que aceptamos plenamente. Te hemos escuchado", concluyó el escrito.
Pese a los rumores que anunciaban una posible transacción, Josh Kroenke, director del Arsenal e hijo de Stan, afirmó que su familia "no tiene intención de vender" y que creen que están en condiciones de "continuar en nuestra posición como custodios" de la entidad. "Puede que me encuentre con desconfianza y escepticismo, pero con el tiempo espero establecer algún tipo de relación con nuestros grupos de aficionados y demostrarles que somos capaces de hacer avanzar a nuestro club", advirtió.