30 de abril de 2021
Este viernes por la tarde se conoció un documento de 70 páginas que contiene las conclusiones de los once peritos oficiales de la junta médica citados por los fiscales de San Isidro con el fin de esclarecer la muerte de Diego Armando Maradona. Los resultados resultan lapidarios e implican un fuerte revés para Leopoldo Luque y Agustina Cosachov, los principales imputados en la causa.

"Se puede inferir de la documental que fuera analizada por esta Junta Médica Interdisciplinaria que el equipo médico tratante se representó cabal y acabadamente la posibilidad del resultado fatal respecto al paciente, siendo absolutamente indiferentes a esa cuestión, no modificando sus conductas y plan médico/asistencial trazado, manteniendo las omisiones perjudiciales precedentemente apuntadas, abandonando "a la suerte" el estado de salud del paciente", señala el informe. En esa misma línea, aseguraron que "el actuar del equipo de salud a cargo que atendía a Maradona fue inadecuado, deficiente y temerario".
"El señor Diego Armando Maradona, al menos desde la internación en IPENSA, NO se encontraba en pleno uso de sus facultades mentales, ni en condiciones de tomar decisiones sobre su salud", prosiguieron.
Además señalan que el acto de haber echado a los acompañantes terapéuticos que debían controlar que Maradona no bebiese durante su tratamiento contra el alcoholismo se torna un ítem de extrema gravedad. "El haber prescindido de los acompañamientos terapéuticos, obedecieron, supuestamente, a un deseo del paciente, quien no se encontraba en pleno uso de sus facultades mentales incluyendo decidir conductas sobre el cuidado de su salud, pero quien ejecuta esta moción es la Dra. Cosachov, con lo cual es evidente que en ningún momento se le colocaron los límites a las demandas del paciente al que debían contener, acompañar y velar por su bienestar", cita el texto.
Lo más relevante del texto es que indicaron que Diego comenzó a morir "12 horas antes de las 12:30 del día 25/11/2020, es decir, presentaba signos inequívocos de periodo agónico prolongado, por lo que concluimos que el paciente no fue debidamente controlado desde las 00:30 horas del día de su muerte".

A continuación de esto, remarcan algo que podría desembocar en una imputación aún más grave tanto para la psiquiatra como para el neurocirujano que la que actualmente se conoce como "homicidio culposo", una de homicidio simple con dolo eventual. "Fueron ignorados los signos de riesgo de vida que presentaba el paciente", sostuvieron. En tanto, apuntaron que Luque nunca ingresó al country de San Andrés en el mes de la muerte de Diego, un dato que lo incrimina.
Luego, se basaron en los medicamentos dados a Maradona y si estos eran contraindicados para un alcohólico. "De acuerdo al esquema farmacológico terapéutico psiquiátrico que se le indicó al paciente, la medicación suministrada potenciaba el efecto del alcohol por lo que la misma se hallaba contraindicada con una ingesta etílica", indicaron.
Por último, para la Junta Médica también resultó grosera la falta de control cardíaco a Diego. "Un paciente como él, con su historia previa de insuficiencia cardíaca congestiva y una miocardiopatía dilatada con función sistólica alterada y asociada a consumo de cocaína y alcohol, debe realizar controles cardiológicos periódicos y estudios adecuados. Durante ese periodo debió ser evaluado en profundidad de su riesgo cardiovascular y posibles cardiopatías, como tampoco debió suspender los medicamentos correspondientes a dichos tratamientos", concluyeron.
Además de Luque (39), Cosachov (35) y Díaz (29), los otros cuatro profesionales de la salud imputados en la causa son los enfermeros Dahiana Gisela Madrid (36) y Ricardo Omar Almirón (37); la médica que coordinaba la internación domiciliaria para la prepaga Swiss Medical, Nancy Forlini (52); y el coordinador de los enfermeros, Mariano Perroni (40).