3 de mayo de 2021
En el comienzo de una nueva semana, y mes, con medidas restrictivas para contener el avance de la segunda ola de la pandemia de coronavirus, y ante la disputa continua sobre las clases presenciales en la región del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la ministra de Educación porteña, Soledad Acuña, sostuvo que “en la Ciudad seguimos creyendo que la presencialidad es esencial y posible porque los protocolos garantizan que las aulas sean seguras para chicos y docentes. Esperamos que la resolución de la Corte ratifique lo que dice la Constitución, que en políticas educativas la Ciudad es autónoma para definir las modalidades". De esta manera, la funcionaria de la Ciudad de Buenos Aires ratificó la presencialidad para las clases en los niveles inicial y primaria, y el esquema bimodal para la secundaria y la educación para adultos pasará a un formato virtual, al igual que las escuelas terciarias y los Centros de Formación Profesional, como parte de las medidas para contener los contagios de coronavirus.

En tanto, Acuña indicó que “cada provincia tiene la autonomía para decidir”, y agregó que solo a “algunas provincias han decidido quitarnos esa autonomía. Antes del primer decreto del presidente que se suspendía la presencialidad todos habíamos llegado a un mismo punto, me refiero al Gobierno, la oposición, los especialistas de salud, de educación, las familias, los estudiantes, que es que lo último que hay que cerrar son las escuelas y ese acuerdo tenía que ver con evidencia y datos concretos".
Por otra parte, aseveró que “la tasa de contagios en las escuelas es bajísima porque tenemos protocolos, porque son aulas seguras. Ya nos equivocamos el año pasado anticipando el cierre de las aulas. A los cuatro meses nos dimos cuenta que había sido demasiado temprano entonces este año no podemos cometer el mismo error". En cuanto a la posición que toman los gremios docentes de la Ciudad, manifestó que son solo unos pocos los que están tomando medidas de fuerza, “la enorme mayoría de docentes están en las aulas. Supongo que el costo político es menor cerrando las escuelas que otra actividad económica. El gremio de CTERA que está claramente identificado con el Gobierno es quien sostiene desde el día uno que no se puede ir a la escuela”, concluyó.