4 de mayo de 2021
El destacado baterista de la escena nacional murió luego de haber sido operado en el Hospital Tornú, a donde fue derivado de urgencia tras desvanecerse en su domicilio el pasado miércoles 25 de abril. Rodolfo García fue intervenido quirúrgicamente, pero su cuadro era irreversible: tenía muerte cerebral. Hoy se confirmó la triste noticia de la muerte de uno de los grandes de nuestra historia musical.

García supo construir una trayectoria extensa e intachable. Originalmente, sus primeras melodías las tocó en el acordeón que heredó de su padre, pero todo cambió cuando escuchó a Little Richard y decidió armar su primera batería “casera” a base de ollas y cacerolas. Cuando tenía 17 años y cursaba en la escuela industrial Manuel Belgrano del barrio porteño de Floresta, conoció a un joven de 13 que vivía cerca de su casa y con quien se unió para siempre para compartir la música. Ese niño de 13 años era nada más y nada menos que Luis Alberto Spinetta. Rodolfo tenía una banda que se llama “Los larkins” y allí lo invitó a sumarse a Spinetta, dando comienzo a los primeros ensayos juntos. La formación se fue modificando en cuanto a su nombre, terminando llamándose “Los Mods”. Tiempo después se fusionarían con Los Sbirros: ese sería el primer esbozo de Almendra, con Emilio del Guercio y Edelmiro Molinari.

Cuando el grupo “Almendra” se disolvió, a tan solo tres años de su formación, García continuó su propio camino. Sin embargo, nunca cortó su vínculo con el flaco Spinetta. Se admiraban mutuamente y siguieron siendo amigos íntimos. Hoy el rock nacional lo recuerda con congoja y orgullo. Hoy el rock nacional está de luto.