7 de mayo de 2021
A través de la conferencia de prensa diaria que la Ciudad de Buenos Aires brinda para conocer los detalles acerca de la situación epidemiológica del distrito, en medio del avance de la segunda ola de la pandemia de coronavirus en el país, el ministro de Salud de la Ciudad, Fernán Quirós, manifestó que “luego de estas tres semanas de mucha intensidad de casos, hemos tenido un número de casos significativamente más bajo. Después de haber tenido cerca de 2.800 casos promedio por día, hemos descendido al día de hoy a 2.200 casos promedio”.
“Hemos descendido apenas un 20/25% de lo que hemos ascendido y necesitamos terminar de descender para darle más tiempo a las camas de terapia intensiva”, agregó, y precisó que la curva de ocupación de esas camas críticas “está empezando a seguir la curva de casos”. Para lograr mantener esta tendencia a la baja, Quirós llamó a la población a continuar con los cuidados y evitar los encuentros en lugares cerrados, más que nada en estos momentos donde comienzan a bajar las temperaturas: “Si tenemos que encontrarnos con alguien con quien no convivimos, siempre en un lugar abierto. Y si tiene que ser en un lugar con techo, siempre debe haber ventanas y puertas abiertas por más frío que haga. Los lugares cerrados son los principales lugares de contagio de esta epidemia en este momento. El lugar donde el barbijo tiene el mayor efecto, es en el lugar cerrado mal ventilado donde se rompe la distancia”.

Al respecto, el ministro indicó que la tasa de positividad en los testeos bajó “lenta pero sistemáticamente” en los últimos diez días, ubicándose en un 21,5%. Por otra parte, detalló que el distrito porteño recibió 907.900 vacunas para combatir al coronavirus, de las cuales se aplicaron 853.976. El total de vecinos que recibieron una dosis en la Ciudad de Buenos Aires es de 681.400, representando un 56% de la población de riesgo y un 22,76% de la población de CABA.

En cuanto a las últimas medidas restrictivas adoptadas para mitigar el avance de la enfermedad y evitar las aglomeraciones, el funcionario porteño defendió restringir “la nocturnidad y las reuniones sociales”. Aseguró que, si bien hay más jóvenes internados con COVID-19, esto no se traduce en un aumento de la letalidad entre estos grupos etarios. “Acompañamos con toda claridad las medidas que apuntan a la nocturnidad, a los encuentros sociales porque identificamos que allí estaba el problema”, dijo. La restricción de circular a partir de las 20 es “un elemento muy colaborador para poner el foco para que la gente se vuelva a cuidar, sobre todo para que esas personas que no se estaban cuidando bien tengan cierta restricción”.