13 de mayo de 2021
“La materia prima viene aumentando escalonadamente y alguna indiscriminadamente”, manifestó el presidente de la Federación Industrial Panaderil de la provincia de Buenos Aires, Raúl Santoandre. Sucede que, en los próximos días, el precio del pan se incrementará entre un 8% y un 13%, necesitándose como mínimo $170 para comprar un kilo del mismo. Los panaderos vienen advirtiendo que este aumento se debe a una fuerte suba en los valores de los insumos, algo que permanece incesante desde los últimos meses. Por ejemplo, la grasa y la margarina aumentó 150% en tres meses, y la levadura, 40% desde diciembre.

Por su parte, desde el Centro de Panaderos de Avellaneda se quejaron por el nuevo incremento del precio de la harina y otros insumos indispensables para la elaboración de los productos panificados. Denunciaron que “la preocupación en el sector es muy grande, porque los aumentos se reiteran y todo indica que no funcionan los organismos de control”. Alertaron que la cadena de insumos “hace lo mismo de siempre, especulan, aumentan los precios”, y que son los panaderos los que deben “poner la cara en los mostradores y tratar de explicarle a gente que a las panaderías ya llegan los precios formados. Hay que entender que el pan es un alimento de primera necesidad y que no es posible seguir golpeando los bolsillos de las familias argentinas de esta manera, encima en medio de una pandemia tan grave como la que estamos sufriendo”.
Frente a este escenario, el titular del Centro de Panaderos de Avellaneda aseguró que solicitaron nuevamente reuniones con los distintos organismos del Gobierno nacional: “Necesitamos que estos encuentros no sean estériles, de allí tienen que salir respuestas concretas, no solo para la industria panaderil sino para la gente, porque esta situación ya es insostenible”. Cabe hacer mención que en distintas oportunidades se reunieron con el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, y con la presidenta del Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, Victoria Toloza Paz, pero que no lograron avanzar en el control de costos de los insumos, que es el principal reclamo que hacen los panaderos.