19 de mayo de 2021
El avance de la segunda ola de la pandemia del coronavirus incrementa los riesgos contagio de manera exponencial en la Argentina. El estado de emergencia sanitaria se agudiza con el transcurso de los días e, incluso, el último martes se estableció un nuevo récord de casos positivos (35.543) y fallecimientos (745) a causa de la enfermedad en 24 horas. En este escenario, el fútbol vuelve a ingresar bajo la lupa y desde algunos sectores persisten los cuestionamientos por la continuidad de la actividad.
Mientras persisten los debates, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, remarcó que la industria de la pelota no se encuentra exenta de los peligros que conlleva la propagación del virus, pero no se pronunció sobre una posible nueva suspensión de las competiciones nacionales. "El tema del fútbol no es mi decisión, pero los casos están en todos lados y el fútbol es una actividad que evidentemente produce contagios", manifestó en diálogo con FM Delta.
Las declaraciones del funcionario tuvieron lugar en el marco del brote de COVID-19 que padece River desde hace algunos días. La institución de Núñez confirmó que 25 personas contrajeron el virus en el equipo (20 futbolistas y cinco colaboradores). En consecuencia, Marcelo Gallardo solo tiene a disposición a 11 integrantes del plantel y deberá utilizar a un jugador de campo como arquero para recibir este miércoles a Independiente Santa Fe por la quinta fecha del Grupo D de la Copa Libertadores.

De esta manera, Kicillof prosigue la línea que había expresado con anterioridad el ministro de Salud que forma parte de su gabinete, Daniel Gollán, quien compartió una crítica después del Superclásico entre el Millonario y Boca, que se disputó el pasado domingo en la Bombonera. "No entiendo realmente cómo puede ser que cinco jugadores estuvieran ya en condiciones de contagiar jugando un partido de fútbol y al otro día den positivo. Me parece que se está jugando a un riesgo que no tiene mucho sentido", aseguró.
Sin embargo, el Gobierno Nacional posee una postura diferente sobre el fútbol a pesar de que reconocen la preocupación que suscita el crecimiento del número de contagios. El presidente de la Nación, Alberto Fernández, anunció que estaría dispuesto a estudiar la posibilidad de que la Argentina sea la única sede de la Copa América, que se llevará a cabo del 11 de junio al 10 de julio próximos. La alternativa, que adquiere fuerza en Conmebol, se debe a la crisis social que atraviesa Colombia, coanfitrión del certamen.
“Nosotros podemos analizar la posibilidad de ser únicos organizadores de la Copa América en la medida de que todos estrictamente cumplan las condiciones de controles porque lo que pasó en River estos días demuestra lo que objetivamente puede pasar. Me parece que hay que poner protocolos muy estrictos y si la Conmebol dice que puede hacerse cargo, yo estoy dispuesto a estudiarlo", analizó el jefe de Estado. ¿Qué pasará?