19 de mayo de 2021
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó el ensayo clínico de fase 3 de la vacuna contra el coronavirus de la empresa biofarmacéutica canadiense Medicago en asociación con la británica, GlaxoSmithKline.

"Estamos encantados de ver que los resultados sugieren una respuesta inmune muy fuerte", destacó Thomas Breuer, director médico de GSK Vaccines, a través de un comunicado conjunto con Medicago. En esa línea, la vicepresidenta ejecutiva de asuntos científicos y médicos de Medicago, Nathalie Landry, aseguró que la vacuna candidata "indujo fuertes respuestas inmunitarias celulares y de anticuerpos neutralizantes en todos los sujetos, independientemente de la edad".
Se buscan al menos 5000 voluntarios en Argentina a fin de obtener datos sobre la seguridad y la eficacia de esta, y entre los requisitos, las personas deberán tener entre 18 y 59 años, no haber contraído la enfermedad y no haber recibido ninguna otra vacuna. En tanto, ya se recopilaron datos de 25.000 personas de México, Perú, Colombia, Estados Unidos y Canadá, entre otros países.
Lo más novedoso de esta vacuna es que es de origen vegetal, en combinación con el adyuvante pandémico de GSK. Posee una tecnología distinta a la utilizada por el resto de las inyecciones: usa plantas vivas como biorreactores para reproducir una partícula no infecciosa, que imita al virus que se busca neutralizar. Se la conoce como "partículas similares al virus".

La farmacéutica es pionera en terapias derivadas de plantas y, en esta oportunidad, utiliza plantas de Nicotina benthamiana, que es el hospedador experimental más usado en virología vegetal, debido a la gran cantidad de virus que pueden infectarlo con éxito.
Este tipo de vacunas se pueden almacenar en refrigeradores, lo cual podría ser clave para los países en desarrollo que no tienen los recursos para almacenar dosis que deben mantenerse en temperaturas frías.
Los voluntarios deberán cumplir con los siguientes requisitos: tener de 18 a 50 años, no haber tenido coronavirus, no haber recibido otra vacuna ni formar parte de otros ensayos clínicos, y podrán tener o no otras enfermedades de base o comorbilidades.
La mitad de los voluntarios recibirá las dosis y la otra parte, el placebo. Posteriormente, en caso de aprobarse, todos serán inoculados. Esta vacuna, como la mayoría, requiere dos aplicaciones con un intervalo de tres semanas.