24 de mayo de 2021
Mauro Zárate cerró su ciclo en Boca de manera abrupta. El delantero adoptó una resolución definitiva después de haber meditado durante varios meses y optó por ejecutar la cláusula de rescisión estipulada en su vínculo para abandonar la institución. En este escenario, arribó este lunes al Centro de Entrenamiento que posee el club en Ezeiza por última vez y, tras más de una hora, abandonó las instalaciones sin realizar declaraciones con la prensa y brindó su imagen final como jugador del Xeneize.
El atacante se presentó en el predio de la entidad para mantener una conversación con el Consejo de Fútbol. Luego de dialogar con Juan Román Riquelme y el resto de los integrantes del grupo de trabajo que lidera el vicepresidente segundo, el jugador confirmó que hará uso de la opción que le permite culminar su contrato el próximo 30 de junio (se extendía hasta el 31 de diciembre de este año). Aunque falta más de un mes para la fecha prevista, en la reunión acordó que ya no se entrenará con el plantel.

En consecuencia, el surgido de las Divisiones Inferiores de Vélez dejó de ser futbolista del conjunto de La Ribera. Con anterioridad, se había despedido de sus compañeros y del cuerpo técnico de Miguel Ángel Russo en el transcurso del pasado domingo. En su etapa, que comenzó en julio de 2018 después de su conflictiva salida del Fortín, disputó 85 partidos, marcó 20 goles y conquistó tres títulos, pero jamás logró consolidarse como titular ni exhibir el rendimiento que le permitió destacarse en experiencias anteriores.
En primera instancia, Zárate inició como titular bajo la dirección técnica de Russo, quien lo conocía de su paso por el cuadro de Liniers, pero en el primer partido oficial del ciclo sufrió un desgarro en el gemelo interno de la pierna derecha en el empate ante Independiente en la Bombonera y fue marginado en la consideración por Franco Soldano, quien sin aportar una cuota goleadora pudo afirmarse en la alineación por el rol que desempeñó dentro del funcionamiento colectivo del equipo.
Luego de renovar su contrato a mediados de 2020, a pesar de que habían emergido conflictos e intercambios públicos en la negociación, no logró recuperar su mejor versión y fue víctima de otros inconvenientes físicos que le impidieron gozar de continuidad. En la actual campaña, también fue relegado por el regreso de Cristian Pavón tras su préstamo en Los Angeles Galaxy de la Major League Soccer de Estados Unidos.
Ahora, Zárate analiza diferentes variantes para iniciar una nueva aventura en su trayectoria profesional. Pese a que es pretendido por Estudiantes de La Plata, priorizaría propuestas del exterior. Por un lado, vuelve a ingresar en la órbita de franquicias de la MLS. Además, podría desembarcar en Elche de España, cuyo máximo accionista es el representante argentino, Christian Bragarnik. Hasta el momento, actuó en Al Sadd, Birmingham, Lazio, Inter, West Ham, Queen Park Rangers, Fiorentina, Watford, Al Nasr, Vélez y Boca.