25 de mayo de 2021
Luis Suárez aún disfruta de la algarabía suscitada por la consagración de Atlético Madrid en La Liga. El uruguayo fue una de las piezas claves del elenco dirigido por Diego Simeone en el camino hacia la conquista de título. Incluso, acudió al llamado de emergencia y convirtió el gol del triunfo sobre Valladolid que le permitió a su equipo coronarse campeón del campeonato español después de siete años. Sin embargo, el delantero debió experimentar un proceso amargo antes de ratificar su jerarquía y volver a gozar del éxito bajo la dirección técnica del entrenador argentino.
El futbolista, de 34 años, se marchó de Barcelona en la antesala al comienzo de la actual temporada, pero su salida no estuvo exenta de conflicto. Aunque tenía contrato vigente y su intención era continuar en la institución catalana, la anterior Comisión Directiva del Culé, encabezada por el ex presidente Josep María Bartomeu, decidió prescindir de los servicios del atacante y permitió que se marchara a uno de sus dos principales competidores en la disputa por el certamen doméstico. Unos días después de haber alzado el trofeo con el Colchonero, el jugador recordó su partida del Blaugrana.
El oriundo de Salto expresó su malestar por el comportamiento que tuvieron los antiguos directivos del Barsa y criticó a su entrenador, el holandés Ronald Koeman, cuya continuidad es incierta. "Siempre estaré agradecido al Barcelona, pero me utilizaron. No tenía ningún problema. Uno es consciente cuando ya no es útil en un club. Koeman después de decir que no contaba conmigo luego me dijo "si mañana no se soluciona, voy a contar contigo". Vi que no tenía personalidad. No entendí las formas si no le había hecho nada al club", manifestó en diálogo con El Partidazo de Cope.

Además, se refirió a las especulaciones que surgieron después de haber culminado su ciclo en el conjunto de Cataluña. "En el momento que querían que se quedase Messi me llamaban a mí para que le convenciese, para que hablara con Griezmann, ¿por qué no me llamaron en el momento de querer irme? Que vengan y me lo expliquen, o que el entrenador venga y me diga que no cuenta conmigo porque quiere otro delantero", remarcó. Y agregó: "No me ha llamado Bartomeu ni ningún directivo del Barsa, pero yo estuve a punto de mandarle alguna fotito".
Por otro lado, el ex Nacional, Groningen, Ajax y Liverpool destacó la inminente incorporación de Sergio Agüero a Barcelona, proveniente de Manchester City: "No se le puede discutir nada al "Kun". Estoy de acuerdo”. En consonancia, se pronunció sobre las incógnitas que encubren el panorama de Lionel Messi, quien concluye su contrato el próximo 30 de junio y aún no resolvió si extenderá su estancia. “Como amigo y aficionado al fútbol me alegraría que Messi renovara por lo que le ha dado al club. Todavía no me lo ha dicho. Tenía que invitar él en la comida del otro día", aseguró.
El campeón con la Celeste de la Copa América 2011 también hizo referencia a su propio futuro y le envió un contundente mensaje a los simpatizantes del Atleti, que anhelan que permanezca en la entidad. "No voy a decir me voy a ir. Estoy feliz después de este año. Es imposible que me vaya. ¿Mis amigos más íntimos en el Atleti? Se hizo muy complicado con la pandemia, pero con Torreira, Koke, y Hermoso hicimos muy buena relación. Con todos los compañeros, pero con ellos he hablado un poco más", declaró Suárez, quien anotó 21 goles y brindó tres asistencias en la campaña.
Por último, reveló cómo se gestó su desembarcó a la entidad madrileña y cómo fue su primera comunicación con Simeone, quien había establecido como prioridad su contratación. "Me mandaron antes su teléfono. Me escribió un WhatsApp. Cuando lo escuchas hablar te vende el Vaticano. Cuando estás con sensaciones extrañas en el Barsa y crees que eres el mejor, me convenció y lo único que le dije es que necesitaba tiempo. Fue algo que me llegó. No me arrepiento de nada", sentenció.