29 de mayo de 2021
Un chofer de colectivos de la línea 324 fue baleado cuando tres delincuentes subieron al vehículo en Florencio Varela. Además de dispararle al conductor le robaron las pertenencias a los pasajeros.
Ocurrió el jueves pasado en la intersección de Av. Hudson y Aldao en el Cruce de Varela en donde tres hombres armados subieron al colectivo. Una vez arriba, los delincuentes anunciaron que se trataba de un asalto, le sustrajeron las pertenencias a los pasajeros y obligaron a ponerse de rodillas a Emiliano Bordón (32) quién conducía el móvil. En algún momento durante el robo uno de los delincuentes efectuó un disparo e hirió al chofer en la pierna a la altura de la rodilla.
Concretado el robo los delincuentes se dieron a la fuga. Bordón fue trasladado al hospital y tras ser asistido se confirmó que la bala le rosó la pierna y que no sufrió heridas de gravedad.
Ante lo ocurrido, compañeros y delegados evaluaban realizar un paro en reclamo de mayores medidas de seguridad pero a último momento se quedó sin efecto.
"Viene un comisario, se firma un acta, te dicen que van a poner operativos dos o tres días y después se olvidan. Siempre pasa lo mismo y el trabajador está cansado. No hay solución para eso. Tendrían que poner un policía por cada coche y eso no va a haber nunca" manifestó Fernando Quintana compañero de Bordón.
Quintana es chofer de colectivos desde hace 30 años, su propio hijo (también conductor) fue víctima de la inseguridad mientras trabajaba.
El 5 de Mayo del año pasado mientras comenzaba su recorrido de la línea 188 a Palermo a la una de la madrugada, antes de llegar a Pompeya, subió un pasajero que a la vuelta del recorrido vuelve a subir pero en esa ocasión acompañado de una mujer con un carrito. Ambos se dirigen a la parte trasera del vehículo y dejan el carro ante lo cual Víctor (32) hijo de Quintana, le advierte a la mujer que lo había olvidado. Es en ese momento que advierte que le estaban robando a un pasajero, los alerta y el delincuente lo ataca con un cuchillo.


Los delincuentes se dan a la fuga y uno de los pasajeros que también había sido herido le indica al chofer que tiene el cuchillo clavado en el rostro. Le dice que él sabe manejar y se ofrece a llevarlo al hospital. Víctor se niega al ver el estado del pasajero y continúa manejando hasta una sala de atención primaria cercana.
"Tratamos de tomar el trabajo con el profesionalismo que nos representa y saliendo de casa diciendo a la familia en un rato vuelvo; así todos los días y que dios nos proteja" expresó Quintana acerca de cómo enfrentan a diario el temor de que les pueda ocurrir un hecho como este.