2 de junio de 2021
El pasado lunes, el senador ingresó en un sanatorio de la ciudad de Santa Fe tras presentar síntomas de deshidratación, pero un cuadro febril afectó su estado general de salud por lo cual debieron trasladarlo a una unidad de terapia intensiva. Al respecto, el parte médico oficial, firmado por el coordinador del Departamento Clínico del Sanatorio Santa Fe, Sebastián del Pazo, explicó que “en la tarde de ayer, senador Carlos Reutemann presentó un cuadro febril con repercusión en su estado general. Ante esa nueva complicación se decidió su pase a la Unidad de Cuidados Intensivos de esta institución. Su pronóstico es reservado y se continúan realizando estudios diagnósticos”. El lunes, Reutemann había ingresado al centro de salud para su internación en el sector de cuidados comunes y a los efectos de realizar los estudios complementarios correspondientes.

Cabe recordar que el ex piloto de Fórmula 1 había estado internado a comienzos del mes de mayo por una hemorragia digestiva de la que se recuperó luego de una intervención quirúrgica, y que lo mantuvo ingresado en la clínica por durante 16 días hasta que el pasado 21 de mayo recibió el alta médica. Según informaron en aquel entonces, un estudio permitió determinar el lugar exacto donde se producía el sangrado que provocó la hemorragia y, de esa manera, intervenir. El parte médico señalaba que el ex piloto estaba “cursando internación en sala general, lúcido y comunicado con el medio”. Y agregaba que la “evolución favorable del paciente” permitía aventurar que “en caso de continuar de la misma manera” obtendría una “posible alta sanatorial”.
El ex gobernador santafesino había sido operado en Nueva York, en el año 2017, a causa de un cáncer de hígado, y de acuerdo a lo informado por parte de su entorno íntimo, la situación actual del “Lole” sería consecuencia de las secuelas de aquella afección. De hecho, allegados al senador explicaron que, en los últimos tiempos, luego de aquella intervención quirúrgica, su salud quedó “deteriorada” y que le dejó como secuela “impedimentos físicos”.