11 de junio de 2021
En los últimos días se conocieron varios casos de personas vacunadas contra el coronavirus con las dos dosis que contrajeron la enfermedad y posteriormente murieron, al respecto, el ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, Fernán Quirós, sostuvo que, si bien “ninguna protección es total”, la vacunación “baja muchísimo el riesgo” de perder la vida a causa del COVID-19. Añadió que para conocer la efectividad de las dosis hay que estudiar “cuánto disminuyen la capacidad de contagiar, de presentar síntomas clínicos, de pasar a un cuadro grave y terminar internado, y de fallecer”. También subrayó que “si uno toma los datos de la Ciudad, de los primeros 700 mil vacunados, y hace un seguimiento de ellos, de quienes han tenido la primera dosis y de quienes completaron el esquema, comparado con un grupo no vacunado de similares características, los que recibieron doble dosis tuvieron 98% menos de probabilidades de fallecer. Es una enormidad la protección”.

“El vacunado tiene una protección mediana para no contagiar a alguien, medianamente alta para no enfermarse, alta para no internarse, y muy alta para no fallecer, pero ninguna protección es total”. La vacunación “no evita totalmente la posibilidad” de morir a causa del coronavirus porque todavía “queda un 2%” de peligro. Asimismo, Quirós destacó que este año “la letalidad ha disminuido significativamente” en el distrito porteño, y consideró que se debe a que “se aprendió mucho sobre cómo atender a los pacientes, hay nuevos medicamentos y hay gente vacunada”. Si bien reconoció que el descenso de contagios es significativo, aclaró que aún no es suficiente debido a que se trata de “una enfermedad que es muy sensible a la circulación de la gente y a la capacidad de la gente de cuidarse. En la medida en la que toda esta dinámica social del encuentro en lugares relativamente pequeños y con poca ventilación se siga repitiendo, la posibilidad de un rebrote siempre está”.
Por otra parte, el ministro porteño se mostró optimista de cara a la campaña de vacunación, ya que de acuerdo con “la experiencia de cuatro o cinco países, cuando se alcanza el 40% de la población con al menos una dosis, la curva epidemiológica tiene un primer cambio importante en su velocidad de transmisión”, mientras que “cuando se llega al menos al 60 por ciento, la curva claramente ya bajó significativamente”. Y auguró que “para fines de junio, en la Ciudad de Buenos Aires seguramente la realidad epidemiológica va a ser distinta de la que hemos visto hasta ahora. Frente a un mismo esfuerzo social, la curva va a descender muchísimo más”.