14 de junio de 2021
En el comienzo de la Copa América, el dueño de casa se hizo mostrar y defender la localía derrotando por 3 a 0 a una Venezuela que se encontraba diezmada por el brote de contagios de coronavirus. Con un Neymar como abanderado, Brasil goleó y se pone en marcha para pelear por el título hasta el final del campeonato. El partido, correspondiente al Grupo B, se realizó en la jornada de ayer en el estadio Mané Garrincha, de Brasilia, bajo la supervisión arbitral del uruguayo Esteban Ostojich. Los goles del conjunto verdeamarelo fueron hechos por Marquinhos, a los 23 minutos del primer tiempo, Neymar, a los 20 minutos del segundo tiempo y de penal, y por Gabriel Barbosa, a los 43 minutos del segundo tiempo.

Durante los primeros 15 minutos de comenzado el encuentro, Brasil ya había tenido varias oportunidades bastante claras que terminaron sin suerte, de las cuales, muchas de ellas salieron de los botines del astro del Paris Saint Germain. Durante todo el primer tiempo, el equipo de Tite dominó la cancha con una posesión del balón del 68%, pero le faltó puntería, a excepción del primer gol del partido marcado por Marquinhos. Brasil dominó bien el juego apoyándose mucho en Neymar, quien distribuyó juego con varias asistencias y centros, entre las que se destaca un gol anulado de Richarlison.
Por su parte, la Vinotinto hizo todos los esfuerzos posibles para cuidar su arco y evitar una goleada aún mayor. Además, en las últimas horas, Venezuela confirmó 13 casos positivos de coronavirus en su plantel y debió convocar de urgencia a 15 jugadores para poder encarar el certamen más antiguo del mundo.
La nueva oportunidad de ser anfitrión de este torneo de selecciones le llegó a Brasil apenas a días del comienzo oficial de la Copa América. Esta alteración y la posposición del certamen por un año sumaron entre todos los percances generados hasta ahora por el avance de la pandemia. Asimismo, cabe mencionar que en la ceremonia inaugural del partido en el Arena Mané Garrincha de Brasilia, se homenajeó al personal médico que ha luchado incansablemente contra el COVID-19 en Brasil, y cuyo presidente, Jair Bolsonaro, defendió la realización del torneo en su país en momentos donde Brasil presenta niveles alarmantes y preocupantes de contagios.